Maestros del Aula del Saber de la UCSP fueron agasajados por su día

La Universidad Católica San Pablo (UCSP) tiene entre sus alumnos a un grupo distinto y muy especial. Son los adultos mayores que estudian en su Aula del Saber. Cada día estos alumnos grandes llegan llenos de entusiasmo por aprender pero a la vez por compartir sus experiencias de vida, haciendo que proceso de enseñanza – aprendizaje sea recíproco entre ellos y sus maestros.

Diez docentes tienen la misión de instruirlos en los distintos talleres que se dictan en el Aula del Saber. Todos califican de gratificante la oportunidad de compartir con los adultos mayores, porque no solo les enseñan sino que también aprenden de ellos. Destacan las ganas que estos alumnos grandes tienen por aprender y voluntad que ponen en cada clase.

“Es la primera vez que enseño a personas mayores. Los ves con tanto entusiasmo que te inspiran. En mi caso que dirijo el taller coral debo  trabajar con cuidado no puedes usar partituras porque su nivel visual es bajo, entonces hay que ser ingenioso. En este caso aprenden desarrollando su memoria auditiva”, cuenta la docente Daysi Rojas Quispe.

Otro arte que aprenden en el Aula del Saber es la pintura. La profesora Blanca Rivas recuerda como algunos de sus alumnos ven las pinturas y le dicen: ¡Qué difícil, no podré hacerlo! Al final del taller están felices porque hacen sus cuadros e incluso sus hijos se “pelean” por tenerlo, entonces tienen que hacer más cuadros. “Me encanta estar aquí. Mientras pintas aprendes de las experiencias de los alumnos. Son muy cariñosos y tienes que responderles del mismo modo, con amor”, dice.

Marcela Najar Soto enseña el taller de activación de la memoria hace 3 años. “Definitivamente uno viene a aprender aquí. Desarrollo juegos y dinámicas para su memoria. A veces me dicen que los ejercicios son difíciles pero siempre terminan resolviéndolos. Ponen mucho de su parte. Trato de identificarme con ellos y hacerlos sentir queridos”, comenta.

En una línea similar se desarrolla el taller de Risoterapia. Max Jara es quien lo tiene a cargo. Es el docente más joven del Aula del Saber. Empezó hace 2 meses. “Es muy interesante compartir con los adultos mayores, porque los ayudas a tener consciencia de sus emociones, de su edad y que aún pueden hacer lo que quieran. Y lo hacen. Ellos te cuentan sus experiencias y problemas y a través de ello te enseñan y te exigen”,  indica el docente.

En contraparte está el docente del taller de Inglés Conversacional, José Cisneros, quien está en el Aula del Saber desde sus inicios. Para él enseñar a adultos mayores no es para nada complicado sino un placer y muy satisfactorio, porque se ve su perseverancia. Ellos le han demostrado que nunca es tarde para aprender.

Estos alumnos grandes no se quieren quedar atrás en este mundo globalizado e interconectado por ello uno de los talleres con más demanda es el de Informática. Para el profesor Eddy Rodríguez, ser docente del Aula del Saber es una experiencia maravillosa. Dice que enseñarles no es difícil por la motivación que tienen en aprender. “Solo soy una guía, es genial cuando vienen con un nuevo aparato y te lo muestran para que los orientes. Parecen niños”, afirma.

Tai Chi es quizá el taller que  mayor exigencia corporal les demanda a estos alumnos, aunque esta disciplina es 90% de trabajo cerebral y el resto corporal, como comenta el instructor Oscar Tapia. Está muy orgulloso de sus alumnos porque pese a tener una edad avanzada, de 55 años a más, con empeño han aprendido todas las rutinas y desarrollado su centro motriz.

“Es un reto cada clase porque cada persona responde un modo distinto, entonces la enseñanza tiene que ser personalizada. El Tai Chi los ayuda a rejuvenecer, tienen la oportunidad de mejorar la conciencia que tienen de su cuerpo, la capacidad de su mente y su conciencia espacial”, refiere.

Los maestros del Aula del Saber fueron agasajados por su día este lunes. La directora de esta área de la Universidad, Mg. Fiorella Quintanilla, les agradeció por el compromiso que tienen con su trabajo pero también por el cariño que sienten por sus alumnos grandes.

“El Aula del Saber es un proyecto muy importante para la Universidad que no sería una realidad sin el trabajo de calidad de los docentes porque no solo transmiten conocimientos sino también calidad de vida para los adultos mayores”, finalizó.