CARGANDO

Escribe la palabra a buscar

El Astérix peruano

Actualidad

El Astérix peruano

Compartir

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor…

Esta es la inolvidable introducción con que empiezan todos los álbumes de Astérix el Galo, una serie de historietas creada por René Goscinny y Albert Uderzo y que con Tintin, Spirou y Fantasio, Lucky Luke y los Pitufos constituyen la cumbre de la tradición del cómic franco-belga. En los álbumes de esta fascinante historieta se narran las aventuras de los habitantes de una aldea gala cercada por campamentos romanos, pero que se resiste a la invasión con la ayuda de una poción mágica que hace que los simpáticos galos tengan una fuerza sobrehumana y sean prácticamente invencibles. El protagonista es Astérix, un galo astuto, habilidoso, valeroso, leal y audaz, que siempre resuelve los problemas apoyado de su incondicional amigo Obélix, un galo grande y algo torpe pero irremediablemente tierno. En el célebre comic, los galos resisten sobre todo porque se niegan a dejar de lado sus tradiciones y asumir las del invasor.

En la historia del Perú existe un episodio y un personaje que bien podrían parangonarse con la historieta del fantástico héroe galo: la resistencia de Antonio Navala Huachaca. Él fue un caudillo indígena proveniente de San José de Iquicha, en Ayacucho, que llegó a ser general del ejército realista durante las guerras de independencia. Cuando el Perú fue invadido por el ejército independentista de San Martín y luego por el de Bolívar, Huachaca, que había jurado defender a su Rey y a la Fe Católica, se opuso fieramente a ellos. Tan fieramente, que cuando cayó el reino y los españoles fueron expulsados del Perú, Huachaca, al mando de un ejército de campesinos huantinos que, apoyado por mujeres y jóvenes, constituyó una auténtica cruzada popular, continuó la lucha con el fin de restaurar la monarquía hispánica. A pesar de la caída de Huanta y de varios fracasos para tomar Huamanga, el irreductible Huachaca mantuvo acciones guerrilleras ¡hasta 1839! cuando luchó por la Confederación Peruano-boliviana, intentando recuperar la majestad perdida para continuar el imperio por otros medios[1], al servicio del general Andrés de Santa Cruz, encarnación de la romanidad andina.

Cabe destacar el fuerte carácter religioso, contrarrevolucionario y antiliberal de la empresa iquichana. Ellos luchaban contra quienes veían como apóstatas y usurpadores de la religión y de la verdadera autoridad. Se enfrentan a un proyecto de nación que excluía la heterogeneidad del imperio en favor de una identidad criolla homogeneizadora postulada por la burguesía costeña[2].

A diferencia del pequeño gigante galo de la ficción, nuestro héroe no terminó sus aventuras felizmente en un hermoso y cálido banquete, sino que, antes que ceder ante los anticristos republicanos, prefirió internarse en las selvas de Apurímac, donde vivió hasta su muerte en 1848.

El ejemplo del irreductible caudillo huantino nos obliga a pensar la Independencia desde una perspectiva poco usual: esta no fue un proceso simple, con malos y buenos, explotadores y explotados, y conquistados que expulsaban a los conquistadores. Fue una historia mucho más compleja en la que se mezclan infinidad de intereses políticos, religiosos, sociales e ideológicos. En buena parte, las guerras de independencia fueron auténticas guerras civiles donde peruanos lucharon contra peruanos. Y, como se ve en el caso de Huachaca, también hubo peruanos que resistieron a la independencia.

Estamos en el año 1827 después de Jesucristo. Todo el Perú está ocupada por los independentistas… ¿Todo? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles iquichanos resiste todavía y siempre al invasor…

 

Bibliografía

Altuve-Febres, F. (2006) La democracia fuerte. Lima: Quinto Reino

Altuve-Febres, F. (1999) «Los últimos estandartes del rey» en Razón Española. N°9. Nov/Dic 1999. Reproducido en: http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html

Álvarez, J. (2017) «Antonio Huachaca, el indio que llegó a general del Ejército Real del Perú» en La Brújula Verde: https://www.labrujulaverde.com/2017/01/antonio-huachaca-el-indio-que-llego-a-general-del-ejercito-real-del-peru Consultado el 12/07/19

Cervera, C. (2019) «El caudillo indígena que se enfrentó a los ‘anticristos’ independentistas de América al grito de ‘¡Viva España!’» en ABC Historia: https://www.abc.es/historia/abci-caudillo-indigena-enfrento-anticristos-independentistas-america-grito-viva-espana-201904040145_noticia.html Consultado el 11/07/19

 

[1] Altuve-Febres, F. (2006) «La fatalidad republicana» en La democracia fuerte. Lima: Quinto Reino.

[2] Altuve-Febres, F. (1999) «Los últimos estandartes del rey» en Razón Española. N°9. Nov/Dic 1999. Reproducido en: http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html

 

Juan Carlos Nalvarte Lozada
Juan Carlos Nalvarte Lozada

Magister en Historia por la Universidad Católica San Pablo y abogado por la Universidad Católica de Santa María. Actualmente cursa el doctorado en Humanidades para el Mundo Contemporáneo de la Universidad Abad Oliva CEU de Barcelona, España. Es profesor a tiempo completo en la Universidad Católica San Pablo. Ha publicado dos novelas cortas: “El Síndrome de Nothing Hill” (2013) y “El Indignado” (2015). Han sido publicados textos suyos en revistas literarias nacionales. Ha ganado el segundo lugar en el concurso de dramaturgia “El canto del grillo” con la obra “Una mujer autónoma, espontánea y profunda” (2017).

  • 1
Artículos previos
Artículos siguientes

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *