CARGANDO

Escribe la palabra a buscar

La reconquista española y el centro de salud mental Moisés Heresi

Actualidad Historia

La reconquista española y el centro de salud mental Moisés Heresi

Juan Carlos Nalvarte Lozada
Compartir

En la foto el santuario de la Virgen de la Covadonga.

Antes cuando había un tipo hablando solo en la calle uno asumía quera un loco y se andaba con cuidado. Ahora con los benditos audífonos para celulares (y sobre todo con esos que no necesitan cables) es mucho más difícil distinguir a los locos de los que no lo son.

El otro día, creyendo que me encontraba frente a un ciudadano responsable y decente como hay tantos en nuestra ciudad, que simplemente estaba hablando con su adorada madre o su amantísima esposa por celular, no tomé las precauciones del caso y terminé aporreado por un desequilibrado tan violento que por poco y no la cuento.

Pero hay que sacarle lo bueno a todo y yo como buen visionario que soy, advertí el potencial de esta situación para poder ilustrar a nuestros conciudadanos. Así que me subí a una combi, fingí contestar una llamada y empecé a dictar una clase sobre la reconquista española y su influencia en Hispanoamérica, para que otras personas, además de mis alumnos de la universidad, puedan disfrutar de mi graciosa elocuencia y mi notable erudición:

-Como te decía, estimado amigo, los mahometanos del norte de África invadieron la península ibérica en el 711 y acabaron con el reino de los visigodos, que era un reino cristiano. Seguramente hubieran invadido toda Europa si no hubiera sido porque Carlos Martel, el abuelo de Carlomagno, al mando de los francos, los derrotó en Poitiers en el año 732. ¿Aló, aló? Sí, continúo, la Reconquista española es, entonces, el proceso mediante el que los pequeños núcleos de resistencia cristiana, que luego se convertirán en reinos, van recuperando la península ibérica para la Cristiandad. Podemos considerar su inicio en la batalla de Covadonga en el año 722, en la que Don Pelayo, fundador del reino de Asturias, derrotó a los seguidores de Mahoma. Este proceso termina casi ochocientos años después, en 1492, cuando se acaba con el último reino mahometano: el reino nazarí de Granada. Claro, sí, ¿te imaginas? Ocho siglos en los que los españoles tuvieron que luchar contra el invasor y el elemento fundamental que los aglutinaba era la fe. Es por eso que Miguel Ayuso dice que el ethos común de los españoles es la Reconquista, esta le da particular fuerza a la unidad católica como elemento central de la unidad española. Ramiro de Maeztu (el inmortal polígrafo español asesinado por la genocida segunda república española en los albores de la Guerra Civil) escribió en su genial libro Defensa de la Hispanidad que «el carácter español se ha formado en lucha multisecular contra los moros y judíos. Frente al fatalismo musulmán se ha ido cristalizando la persuasión hispánica de la libertad del hombre, de su capacidad de conversión». Es por eso que el catolicismo español era diferente al de otros reinos también católicos porque en estos (como Francia, por ejemplo) el catolicismo no es un elemento consustancial ya que tienen una historia diferente. El catolicismo, alimentado por el sentimiento de cruzada permanente durante ocho siglos, ha forjado el carácter español. Por la Reconquista el nervio de España es la religión. ¿Aló? ¿Aló? ¿Me escuchas bien? ¿Yo te escucho un poco lejos? ¿Sí? ¿Ahora mejor? Bueno, entonces a tu pregunta sobre la importancia de la reconquista española debo responder que esta no solo definió la configuración del espacio, gobierno y carácter peninsular, sino que influyó decididamente a todo lugar al que españoles y portugueses llegaron. De Solano escribió: «una nueva empresa política (ampliación de tierras) e incluso religiosa (propagación evangélica) venía a suceder en América la concluida en 1492 con la conquista del reino de Granada». Es así como América se convierte en una nueva frontera. «En la nueva frontera, asumiendo los mayores riesgos, un hombre de baja extracción social podía obtener otra vez como el Cid y los primeros nobles castellanos, prestigios, gloria, dinero, poder y hasta nobleza», dice Céspedes. Es por eso que el conquistador quería señoríos territoriales como les dieron a los reconquistadores, ellos asimilaron la conquista del Nuevo mundo a la antigua Cruzada, creyeron merecer similares recompensas, pero la corona ya tenía otra mentalidad (centralizadora, del Estado moderno) y no deseaba que existiera una nobleza territorial que le impidiera afirmar su autoridad, por eso se creó el sistema de encomiendas que no implicaba un reparto de tierra como seguro te enseñaron en el colegio. De las encomiendas podemos hablar otro día si quieres, pero te puedo ir adelantando que consistían en que la corona, mediante la capitulación (figura jurídica que también es tomada de la guerra contra los moros), daba derechos a los conquistadores sobre el trabajo de una cantidad determinada de indígenas (no era una concesión territorial como en la Reconquista), mientras aquellos debían cuidar de civilizarlos y evangelizarlos. Otra característica de la conquista americana tomada de la Reconquista es la fundación de ciudades. En la Reconquista vemos que «el gran incremento territorial, la endeble densidad de los conquistadores y la presencia de la población islámica aconsejaron la ocupación de las ciudades como medio de dominar los reinos» como dicen García de Cortázar y González Vesga. Esta costumbre fue traída a América con similares aunque diferentes connotaciones. La fundación de ciudades era un acto jurídico solemne que buscaba proteger la ciudad cerrando el territorio a las pretensiones de otros conquistadores. Con este acto se reafirmaba la conquista. Pero, si me apuras, talvez la consecuencia más importante de la Reconquista en la conquista americana se dé en la mentalidad de los conquistadores y la Corona: la religiosidad militante. Ya lo dice Céspedes: «[en la conquista americana] los castellanos poseían una religiosidad militante y agresiva de cruzados, muy sincera y profunda. «La reconquista fue una cruzada, una guerra santa cuyo espíritu proselitista, expansionista y militarista se traslada a Indias con la oportunidad del Descubrimiento», añade De Solano. Solo así se explica que los conquistadores abandonaran familia y tierra. Todo para servir al Rey y a Dios. «El conquistador desarrolla en Indias el mismo ideario religioso de la lucha medieval. Los enfrentamientos de la Reconquista entre los ejércitos de la cruz frente a los de la media luna se continúan en otra guerra de religión, entre cristianos y paganos, pero el conquistador se transforma, entonces, en el gestor de la expansión cristiana.» agrega De Solano y también dice que «la operación militar es asimismo una misión evangelizadora y el conquistador es un agente religioso. La conquista es, así pues, también cruzada, y cruzado el conquistador: porque la cruz es símbolo que acompaña su gesta, se afirma en las tomas de posesión y deja constancia patente en las fundaciones». Recapitulando, querido amigo, los castellanos estaban seguros que Dios actúa en la historia y que era Él quien les había guiado a descubrir América. Esto, aunado con el ascenso del rey don Carlos I, quien además de la monarquía católica era el sacro emperador, produjo el providencialismo que distingue las empresas hispanas. Es por eso la importante presencia del Apóstol Santiago y la ayuda que les proporciona a los conquistadores. La reconquista también explica entonces por qué el catolicismo español es ortodoxo y militante y no permitió que llegaran protestantes, judíos ni mahometanos a América. Sí, Carlitos, entiendo, ya estamos hablando luego, saludos a tu señora y a los niños.

Mi exposición, creo, fue brillante; sin embargo, olvidé un elemento del vestuario imprescindible para que la interpretación fuera impecable: los audífonos. Fue tal el énfasis que puse en mi actuación que los pasajeros circundantes no dejaron de advertir este pequeño detalle y se lo hicieron notar a las autoridades.

***

El Moisés Heresi no está tan mal, sobre todo la agradable compañía. No obstante, estoy empezando a extrañar mis clases y mis alumnos, aquí nadie me quiere prestar la atención que merezco, ni porque los amenace con bajarles cinco puntos en la permanente.

***

Estoy seguro que mi amigo Manuel Rodríguez me va a decir que el blog Humanitas es un blog serio y que no se puede publicar cualquier cosa y que este artículo no es tal, así que les dejo una bibliografía para demostrar la seriedad de este escrito:

Ayuso, Miguel

2011           Lágrimas en la lluvia [videograbación] Madrid: Intereconomía TV.

Consulta: 7 de julio de 2015

 

Cebrián, Juan Antonio

2005           La cruzada del sur. La reconquista: de Covadonga a la toma de

                   Granada. Madrid: La Esfera de los Libros.

Céspedes del Castillo, Guillermo

s/f               «Conquistas y exploraciones». En Manuel Tuñón de Lara (ed.).

Historia de América

De Solano, Francisco

1988           Proceso histórico al conquistador. Madrid: Alianza.

García de Cortázar, Fernando y José Manuel González Vesga

2014           Breve historia de España. Madrid: Alianza.

[1994]

Maeztu, Ramiro de

2005           Defensa de la Hispanidad. Madrid: Homo Legens.

[1934]

***

Por si no fuera suficiente, les dejo otra bibliografía (aunque no tenga nada que ver con nuestro tema) que demuestra, nuevamente, la seriedad de nuestro blog Humanitas:

  • Barrantes Calderón, V. (2005) «Fidel Castro visto por la prensa de Estados Unidos». Revista ABRA, Vol. 25, Nº. 34, pp. 141-156.
  • Calvo, P. (2016) «Percepciones de la Sierra Maestra. La visión de la insurrección cubana (1957-1958) a través de los periodistas latinoamericanos» Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº. 7, pp. 92-115.
  • Calvo, P. (2017) «El interés por la insurrección cubana (1953-1958) en Estados Unidos: The New York Times como medio influyente» Historia y comunicación social, Vol. 22, Nº 1, pp. 173-190.
  • Caicedo, E. (2016) «Las representaciones de la revolución cubana en la sociedad colombiana
  • Construcción de imaginarios sociales para la justificación de estados de sitio. 1959-1961» Via Inveniendi et Iudicandi, Vol. 11, Nº. 1, pp. 111-128.
  • Leal, M. (2006) «Cuba en la prensa canaria (1934-1962). Antecedentes y Revolución» Tesis presentada para optar el grado de doctor en la Universidad de La Laguna.
Tags:
Juan Carlos Nalvarte Lozada
Juan Carlos Nalvarte Lozada

Magister en Historia por la Universidad Católica San Pablo y abogado por la Universidad Católica de Santa María. Actualmente cursa el doctorado en Humanidades para el Mundo Contemporáneo de la Universidad Abad Oliva CEU de Barcelona, España. Es profesor a tiempo completo en la Universidad Católica San Pablo. Ha publicado dos novelas cortas: “El Síndrome de Nothing Hill” (2013) y “El Indignado” (2015). Han sido publicados textos suyos en revistas literarias nacionales. Ha ganado el segundo lugar en el concurso de dramaturgia “El canto del grillo” con la obra “Una mujer autónoma, espontánea y profunda” (2017).

  • 1

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *