Autor: Lic. Hernán Muszalski

Introducción

Es conocida la doctrina tomista del conocimiento humano de lo otro según la cual éste no consiste en la mera existencia de la forma de lo conocido en la facultad de conocimiento. Por el contrario, el Aquinate habla siempre del conocimiento como un actoque el sujeto realiza. Y es en este sentido que las potencias humanas de conocimiento son operativas.

La sola posesión de la forma, en el caso del conocimiento de lo otro, se denomina posesión inmaterial, expresión que hace referencia al modo como el cognoscente tiene la forma de lo otro en sí. Este modo de poseer la forma incluso se extiende al caso del conocimiento sensorial, en el cual ni el sujeto es inmaterial ―suponiendo que sea un animal, como por ejemplo un hombre― ni tampoco lo es la forma tenida. En efecto, hay posesión inmaterial no porque el sujeto o la forma lo sean, sino porque el modo como se posee la forma lo es(1). Que el modo sea inmaterial significa que la forma recibida no informa a la facultad del que la recibe constituyendo una “tercera cosa”; más aún, el conocimiento no consiste en un acto recibido por una materia, no consiste en una unión hilemórfica, sino que el que recibe la forma también, a su vez, realiza un acto por el cual conoce esa forma. El cognoscente asume la forma de lo otro en virtud de un acto que él realiza, gracias al cual “reproduce” en él, por decir así, esa forma recibida. Él posee en sí la cosa en acto ―la forma de la cosa―, pero el acto de tenerla es “puesto” por él. Es como un acto ―de conocimiento― que posee otro acto ―la forma de lo conocido―. La cosa en acto y el sujeto en acto: en esto consiste la esencia del conocimiento de lo otro.La cosa en acto de ser conocida se denomina “objeto”; incluso en la etimología del término se verifica este “estar delante” de lo conocido respecto del cognoscente. Por tanto, sólo hay objeto conocido si el sujeto está en acto de conocimiento. En lo que sigue se profundizará en esta co-implicancia del acto del cognoscente y de lo conocido, siempre a partir de una consideración de la facultad de conocimiento como operativa.

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1 Cf. STh I, q. 14, a. 1, c: Patet igitur quod immaterialitas alicuius rei est ratio quod sit cognoscitiva; et secundum modum immaterialitatis est modus cognitionis. Unde in II de anima dicitur quod plantae non cognoscunt, propter suam materialitatem. Sensus autem cognoscitivus est, quia receptivus est specierum sine materia, et intellectus adhuc magis cognoscitivus, quia magis separatus est a materia et immixtus.

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