Fuente: Instituto Acton (Carroll Ríos de Rodríguez)

¿Se siente culpable? ¿Lo han acusado de ser como Rico McPato, avaro y egoísta, o de ser uno de esos buscadores de rentas-mercantilistas, que usan los privilegios estatales para satisfacer sus intereses, a costillas de los demás? ¡No todos encarnan estos estereotipos!

Por eso se considera una verdadera joya la publicación del Pontificio Consejo “Justicia y Paz”:La vocación del líder empresarial, una reflexión(setiembre, 2012). Conjuntamente con otras dos entidades, dicho consejo pontificio organizó un seminario para evaluar cómo deben vivir la caridad los empresarios, los profesionales y los profesores universitarios; allí consensuaron este texto.

El documento contiene cuatro enunciados poderosos:

1) El trabajo profesional es vocacional,

2) El trabajo nos hace co-creadores con Dios,

3) Ponemos en práctica y promovemos las virtudes dentro del mercado y la empresa, y

4) La sociedad y el Estado deben apoyar a las empresas.

“La vocación del empresario es un genuino llamamiento humano y cristiano. Difícilmente puede sobreestimarse su importancia en la vida de la Iglesia y en el mundo económico”, leemos en el punto seis del documento. Dicho de otra forma, es camino de santidad un trabajo, un negocio o una profesión cuando se vive como vocación, con sentido cristiano.

Leer el artículo completo aquí:
http://www.institutoacton.com.ar/comentarios/157com030613-b.pdf

Descargar aquí el documento -La vocación del líder empresarial-, una reflexión:
http://www.pcgp.it/dati/2012-10/15-999999/Vocacion%20esp.pdf