Fuente: Revista Fe y RazónEvolución

En 1996, la primera edición del libro “La caja negra de Darwin” (Darwin’s Black Box , The Free Press, 1996) ayudó a consolidar el Movimiento del Diseño Inteligente (MDI), desarrollando los enormes desafíos que la bioquímica plantea a la teoría darwinista de la evolución. Así se desató un gran debate científico dentro del cual el concepto de “complejidad irreducible” propuesto por Michael Behe en esta obra es uno de los principales aportes del MDI.

El libro está dividido en tres partes. La Parte I (“Se abre la caja”) introduce las nociones básicas y muestra por qué ahora la evolución debe ser explicada en el nivel molecular. La Parte II (“Examinando los contenidos de la caja”) contiene cinco capítulos, en cada uno de los cuales se examina un sistema bioquímico complejo. La gran mayoría de los detalles técnicos están concentrados en esos cinco capítulos. En la Parte III (“¿Qué nos dice la caja?”) el autor argumenta que los descubrimientos de la bioquímica tienden a apoyar la hipótesis del diseño inteligente de los seres vivos, en detrimento de la visión darwinista de la evolución como un proceso natural no planificado ni guiado por inteligencia alguna.

Aquí comienza una revisión exhaustiva del contenido del libro, a cargo de Daniel Iglesias Grèzes.