Manuel Ugarte Cornejo
Centro de Pensamiento Social Católico
Universidad Católica San Pablo

¿Qué acentos sociales tiene hoy día, la misión de la nueva evangelización en América Latina? No olvidemos que esta parte del continente americano ha jugado un rol muy importante en la reflexión eclesial sobre la necesidad de una nueva evangelización. De hecho, este término tal cual, aparece por primera vez en el documento de la conferencia general del episcopado latinoamericano de Puebla en 1979, incluso antes de que Juan Pablo II utilizará estas palabras en su histórica visita a Nueva Huta (Polonia).

Como sea, desde aquel 1979, hasta la última conferencia del episcopado latinoamericano en Aparecida (2007) se ha insistido mucho en la necesidad de asumir «el desafío de una nueva evangelización». Por ello es necesario preguntarnos ¿Qué notas sociales tiene este desafío actualmente? En este artículo intentaremos dar algunas ideas de respuesta a esta pregunta siguiendo algunos de los recientes viajes pastorales del Papa Francisco a América Latina. Sobre todo, nos enfocaremos en la visita a México realizada entre el 12 y el 17 de febrero de 2016, cuando, Francisco, recorrió seis ciudades y cinco diferentes Estados mexicanos. En todo este recorrido, el Papa Francisco tuvo la oportunidad de encontrarse con autoridades, sacerdotes y religiosos, con laicos, jóvenes y familias, con indígenas, presidiarios y migrantes. Los mensajes que dio el Papa en estos encuentros representan, sin duda alguna, una agenda para la pastoral social de la nueva evangelización de América Latina.

Política orientada al bien común

Una de las primeras actividades realizadas por el Papa Francisco en este viaje a México, fue el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático[1]. En esta reunión, Francisco, hizo un llamado por la construcción de «una política auténticamente humana», y por la promoción del bien común y la dignidad de la persona humana. Para llegar a este punto, primero hizo una evaluación de los principales problemas sociales latinoamericanos resaltando que «la experiencia nos demuestra que, cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”[2].

En este análisis no le falta razón al Papa Francisco, cuando corroboramos que América Latina prácticamente vive sumida en la corrupción. Así lo graficó muy bien el Ranking 2016 de Corrupción de Transparencia Internacional[3]. Este concluyó que, de los 19 países latinoamericanos, 11 cayeron en su calificación de percepción de la corrupción. El caso más sonado de corrupción en esta región ocurrió en Brasil y llegó a ocasionar la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. En Brasil se destapó la gigantesca corrupción de la constructora Odebrecht que extendió sus tentáculos por lo menos en 10 países latinoamericanos. En este tremendo escándalo, la corrupción creció apañada por el izquierdista Partido de los Trabajadores, y se fue extendiendo por el resto de países afines al llamado “socialismo del siglo XXI”.

Para poder superar estas situaciones, nacidas de la cerrazón del individualismo, es necesario “el acuerdo de las instituciones políticas, sociales y de mercado, y de todos los hombres y mujeres que se comprometen en la búsqueda del bien común y en la promoción de la dignidad de la persona”[4], aconsejó el Papa Francisco.

En este esfuerzo por el bien común, los dirigentes sociales, culturales y políticos tienen la tarea especial de trabajar “para ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de ser dignos actores de su propio destino, en su familia y en todos los círculos en los que se desarrolla la sociabilidad humana, ayudándoles a un acceso efectivo a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda adecuada, trabajo digno, alimento, justicia real, seguridad efectiva, un ambiente sano y de paz”[5].

Sin embargo, esta responsabilidad no implica darle más poder al Estado, sino que “es una tarea que involucra a todo el pueblo […] en las distintas instancias, tanto públicas como privadas, tanto colectivas como individuales”. “Esto no es solo un asunto de leyes”, ni todo le corresponde al Estado, sino que necesita “de una urgente formación de la responsabilidad personal de cada uno, con pleno respeto del otro, como corresponsable en la causa común de promover el desarrollo nacional”[6].

Comunidades indígenas

En este mismo viaje mexicano, y nada menos que en el Estado de Chipas, el Papa celebró una Misa con las comunidades indígenas[7], donde denunció que muchas veces «de modo sistemático y estructural» estos pueblos «han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad». En esta misma reflexión, Francisco, cuestionó que estas comunidades hayan sido consideradas inferiores y los hayan despojado de sus tierras. Ante estas situaciones injustas hay que «aprender a decir “perdón hermanos”, el mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita»[8].

Completando esta visión que revalora la identidad latinoamericana, además de resaltar las raíces indígenas, el Papa también ha subrayado el enorme valor de la síntesis mestiza cristiana. En este sentido dijo «que son potentes raíces antiguas, que han permitido la viva síntesis cristiana de comunión humana, cultural y espiritual que se forjó aquí»[9].

Familias y defensa de la vida

Otro momento muy significativo de esta peregrinación papal ha sido el «Encuentro con las Familias»[10] donde el Papa denunció cómo la familia está siendo debilitada por la modernidad y el aislamiento, así como por «colonizaciones ideológicas destructoras de la familia que es la base de toda sana sociedad»[11]. Con estas palabras, el Pontífice criticó —como lo ha dicho anteriormente— al avance de la ideología de género. Por eso, él mismo pidió a los esposos que renueven su amor todos los días. «La vida matrimonial tiene que renovarse todos los días. Y como dije antes, prefiero familias arrugadas, con heridas, con cicatrices, pero que sigan andando, porque esas heridas, esas cicatrices, esas arrugas son fruto de la fidelidad de un amor que no siempre les fue fácil. El amor no es fácil; no es fácil, no, pero es lo más lindo que un hombre y una mujer se pueden dar entre sí, el verdadero amor, para toda la vida»[12].

Al parecer este mensaje caló hondo en los mexicanos quienes meses después de la visita papal, tuvieron que enfrentar el intento del presidente Enrique Peña Nieto de legalizar el «matrimonio» y la adopción por parte de parejas homosexuales. Más de un millón de personas, en 122 ciudades, salieron a las calles para protestar contra esta pretensión. Esta multitudinaria manifestación pro-familia recordó las cada vez más frecuentes marchas en contra del aborto que se vienen multiplicando en América Latina. Precisamente sobre el aborto también se pronunció el Papa Francisco en este viaje y dijo que «el aborto no es un mal menor: es un crimen. Es echar fuera a uno para salvar a otro. Es lo que hace la mafia. Es un crimen, es un mal absoluto»[13].

En cuanto a la oposición al aborto América Latina sigue siendo un bastión pro-vida tal como lo reveló una investigación realizada por la empresa Ipsos[14] quien encontró que los latinoamericanos son las personas más provida del mundo y quienes más se oponen al aborto. El estudio se realizó en 23 países alrededor del mundo. De todos ellos, Perú es la nación que registró la menor aprobación del aborto, apenas 11%. Esta cifra contrasta enormemente con los resultados en Suecia quien con un 84% es el Estado más favorable al asesinato de niños por nacer. Después de Perú, los siguientes países más provida del mundo son Brasil, México y Argentina.

Esperanza para los jóvenes

Después de las familias, el Papa habló con los jóvenes y les dejó un mensaje muy fuerte, les dijo que ellos son la riqueza de la Iglesia. También les advirtió de la existencia de «amenazas» que les roban la esperanza, como la idea de que su valor depende de cosas materiales como la ropa o el auto; amenazas como la falta de oportunidades en educación y trabajo, y también la amenaza de la violencia, el narcotráfico y las organizaciones criminales.

Recordemos que el 25% de la población latinoamericana está conformada por adultos jóvenes: son 163 millones de personas con edades entre los 15 y los 29 años. De ellos, el 21% no trabajan ni estudian, y el 19% tiene empleos informales. Estas cifras son peores para las mujeres jóvenes porque ellas conforman el 76% de quienes no tienen empleo ni estudian. A esto hay que sumarle el hecho de que durante el 2016 la economía latinoamericana mostró, por segundo año consecutivo, «un crecimiento negativo y un ritmo de contracción al que no se asistía en la región desde principios de la década de los 80»[15].

¿Cómo pueden los jóvenes mantener la esperanza en medio de tantas amenazas? El Papa respondió esta pregunta no con una palabra, sino con una persona: Jesucristo. «Es Jesucristo —dijo Francisco— el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas. Son las ambiciones ajenas las que a ustedes los marginan, para usarlos en todas estas cosas que yo dije —que saben— y que terminan en la destrucción. Y el único que me puede tener bien fuerte de la mano es Jesucristo; Él hace que ésta riqueza se transforme en esperanza»[16].

El Papa en la cárcel

Otra escena de fuerte mensaje social en esta visita papal, fue la imagen de Francisco ingresando a una cárcel, nada menos que en Ciudad Juárez, una de las ciudades más peligrosas del mundo. En el Centro de Reinserción Social número 3, Francisco recorrió las instalaciones carcelarias, bendijo una capilla y escuchó los testimonios de hombres y mujeres recluidos. El mensaje que el Santo Padre les dejó aquel día se resume en estas palabras: «ustedes han conocido la fuerza del dolor y del pecado, no se olviden que también tienen a su alcance la fuerza de la resurrección, la fuerza de la misericordia divina que hace nuevas todas las cosas»[17].

«La misericordia —añadió el Pontífice— nos recuerda que la reinserción no comienza acá en estas paredes; sino que comienza antes, comienza “afuera”, en las calles de la ciudad». «La reinserción social comienza insertando a todos nuestros hijos en las escuelas, y a sus familias en trabajos dignos, generando espacios públicos de esparcimiento y recreación, habilitando instancias de participación ciudadana, servicios sanitarios, acceso a los servicios básicos, por nombrar sólo algunas medidas. Ahí empieza todo proceso de reinserción»[18].

Pero todo este esfuerzo no puede sostenerse únicamente en un esfuerzo meramente humano, sino que necesita de la gracia y la misericordia de Dios. Por eso el Santo Padre añadió que “La preocupación de Jesús por atender a los hambrientos, a los sedientos, a los sin techo o a los presos (Mt 25,34-40), era para expresar las entrañas de misericordia del Padre, que se vuelve un imperativo moral para toda sociedad que desea tener las condiciones necesarias para una mejor convivencia”[19].

Migración forzada: crisis humanitaria

En Ciudad de Juárez, Francisco no pudo dejar de mencionar la migración forzada a la que calificó de «crisis humanitaria» y «tragedia humana». La respuesta que pidió ante este drama fue «el don de la conversión», porque solo así podremos descubrir que «siempre hay un tiempo de cambiar, siempre hay una salida y siempre hay una oportunidad»[20].

Esa «nueva oportunidad» muchas personas la han encontrado gracias a la labor social de la Iglesia Católica. Por eso el Papa agradeció y alentó el trabajo en favor de «los derechos de los migrantes» que realizan muchas organizaciones de la sociedad civil y también religiosos y laicos «en la defensa de la vida», arriesgando incluso la suya propia. «Con sus vidas son profetas de misericordia, son el corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene»[21], dijo en una Misa a la que asistieron más de dos mil personas acogidas en casas de migrantes que gestiona la Iglesia Católica en México.

Doctrina social para la empresa y el trabajo

En otro aspecto de su visita, cuando tuvo la oportunidad de dirigirse a personas del mundo del trabajo, de la empresa y la economía[22], Francisco les propuso que apliquen la enseñanza de la doctrina social de la Iglesia para vencer «el paradigma de la utilidad económica» que lamentablemente se ha convertido en el «principio de las relaciones personales». Este paradigma reinante en la mentalidad moderna «propugna la mayor cantidad de ganancias posibles, a cualquier tipo de costo y de manera inmediata» y «no sólo provoca la pérdida de la dimensión ética de las empresas, sino que olvida que la mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en las familias»[23].

Ante esta situación, la misión de la «Doctrina Social de la Iglesia es velar por la integridad de las personas y de las estructuras sociales». «Cada vez que, por diversas razones, ésta se vea amenazada, o reducida a un bien de consumo, la Doctrina Social de la Iglesia será voz profética que nos ayudará a todos a no perdernos en el mar seductor de la ambición»[24].

Este fue uno de los últimos mensajes que el Papa dejó en México. Al día siguiente, el 18 de febrero, regresó a Roma, pero antes de irse resumió su experiencia de este viaje diciendo unas palabras que bien podrían extenderse a toda América Latina: « […] la noche nos puede parecer enorme y muy oscura, pero en estos días he podido constatar que en este pueblo existen muchas luces que anuncian esperanza; he podido ver en muchos de sus testimonios, en sus rostros, la presencia de Dios que sigue caminando en esta tierra, guiándolos y sosteniendo la esperanza»[25].

[1] S.S. Francisco. (2016, Feb. 13). Viaje apostólico a México: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160213_messico-autorita.html
[2] Op. Cit.
[3] Transparencia Internacional. (2017). Corruption Perceptions Index 2016. www.transparency.org. Retrieved from: https://www.transparency.org/news/feature/corruption_perceptions_index_2016#resources
[4] S.S. Francisco. (2016, Feb. 13). Viaje apostólico a México: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160213_messico-autorita.html
[5] Op. Cit.
[6] Op. Cit.
[7] S.S Francisco. (2016, Feb. 15). Viaje apostólico a México: Santa Misa con las comunidades indígenas de Chiapas (San Cristóbal de Las Casas). Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2016/documents/papa-francesco_20160215_omelia-messico-chiapas.html
[8] Op. Cit.
[9] S.S. Francisco. (2016, Feb. 13). Viaje apostólico a México: Encuentro con los obispos de México en la Catedral (Ciudad de México). Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160213_messico-vescovi.html
[10] S.S. Francisco. (2016, Feb. 15). Viaje apostólico a México: Encuentro con las familias en el estadio “Víctor Manuel Reyna” (Tuxtla Gutiérrez). Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160215_messico-famiglie.html
[11] Op. Cit.
[12] Op. Cit.
[13] S.S. Francisco. (2016). Viaje apostólico a México: Conferencia de prensa del Santo Padre durante el vuelo de regreso a Roma (17 de febrero de 2016). Retrieved from: https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160217_messico-conferenza-stampa.html
[14] Should Abortion Be Permitted?. (2016). Ipsos. Retrieved from: https://www.ipsos.com/sites/default/files/2016-06/039.1-G%40-Abortion.pdf
[15] CEPAL. (2017). Empoderar al 40% de jóvenes latinoamericanos que no trabajan en empleos formales, no cursan estudios y no siguen una formación podría activar nuevos motores de crecimiento. Retrieved from: http://www.cepal.org/es/comunicados/empoderar-al-40-jovenes-latinoamericanos-que-trabajan-empleos-formales-cursan-estudios
[16] S.S. Francisco. (2016, Feb. 15). Viaje apostólico a México: Encuentro con las familias en el estadio “Víctor Manuel Reyna” (Tuxtla Gutiérrez). Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160215_messico-famiglie.html
[17] S.S. Francisco. (2016, Feb. 17). Visita al Centro de Readaptación Social (Cereso 3) de Ciudad Juárez. Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160217_messico-detenuti.html
[18] Op. Cit.
[19] Op. Cit.
[20] S.S. Francisco. (2016, Feb. 17). Viaje apostólico a México: Santa Misa en el área de la feria de Ciudad Juárez. Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2016/documents/papa-francesco_20160217_omelia-messico-ciudad-jaurez.html
[21] Op. Cit.
[22] S.S. Francisco. (2016, Feb. 17). Viaje apostólico a México: Encuentro con el mundo del trabajo en el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua (Ciudad Juárez). Retrieved from: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160217_messico-lavoro.html
[23] Op. Cit.
[24] Op. Cit.
[25] S.S. Francisco. (2016). Viaje apostólico a México: Conferencia de prensa del Santo Padre durante el vuelo de regreso a Roma (17 de febrero de 2016). Retrieved from: https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160217_messico-conferenza-stampa.html

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Este artículo debe citarse, según el formato APA, de la siguiente manera: Ugarte, Manuel (2017): “Papa Francisco: la agenda social de la nueva evangelización en América Latina”. En Boletín de Doctrina Social de la Iglesia, año 10, n° 20, pp. 20-23. Arequipa, Perú: Centro de Pensamiento Social Católico de la Universidad Católica San Pablo y Observatorio Internacional Card. Van Thuân. Disponible en el sitio web: http://ucsp.edu.pe/cpsc/papa-francisco-la-agenda-social-de-la-nueva-evangelizacion-en-america-latina/