GuidodArezzo-1Es uno de los músicos que le dio forma y estructura a la música. Fue un monje benedictino, teórico musical y figura central de la música de la Edad Media.

Estudió en la abadía de Pomposa donde comenzaría su carrera enseñando a los cantantes un método para aprender los cantos gregorianos en poco tiempo. Esto le gano la hostilidad de otros monjes, por lo que se marchó a la ciudad de Arezzo, la cual tenía gran número de cantantes. En Arezzo escribió su tratado musical, el Micrologus. También desarrollaría varias técnicas de enseñanza musical, tales como el tetagrama y el hexacordo. Asimismo creo las notas del solfeo moderno basado en las primeras silabas de cada una de las frases musicales del himno Ut queant laxis, primer verso escrito a San Juan Bautista por el historiador lombardo Pablo el Diácono en el siglo VIII. Guido fue a Roma invitado por el Papa, por el año 1028 pero pronto regreso a Arezzo debido a problemas de salud.

Durante el siglo XI, Guido perfeccionó la escritura musical con la implementación definitiva de líneas horizontales que fijaron alturas de sonido e inventó, además de las notas musicales, el famoso tetragrama, que luego evolucionó al pentagrama. Actualmente se le considera el “padre de la música”. En la Edad Media, las notas musicales se denominaban por medio de las primeras letras del alfabeto: A, B, C, D, E, F, G (comenzando por la actual nota la). En aquella época el Ut queant laxis, tenía la particularidad de que cada frase musical empezaba con una nota superior a la que antecedía.

Identificar las notas que con ellas se entonaban, de esta forma creó una técnica asociativa. El texto latino de este himno rezaba así:

  • Vtqveantlaxis
  • Resonarefibris
  • Miragestorvm
  • Famvlitorvm
  • Solvepollvti
  • Labiireatvm
  • Sancte Iohannes

La traducción más aceptada nos dice: “Para que tus ciervos puedan exaltar a plenos pulmones las maravillas de tus milagros perdona la falta de labios impuros, San Juan.”
Denominó a este sistema de entonación, “solmización” y “solfeo”. Más tarde, en el siglo XVII, Giovanni Battista doni, cambió la nota UT por DO, ya que esta sílaba, por terminar en vocal, se adaptaba mejor al canto y mucho más tarde, a finales del siglo XVI, fue “descubierta” por Anselmo de Flandes la séptima nota, que recibió el nombre de SI (de Sancte Ioannes). La primera nota, en el idioma alemán se mantiene fiel a su versión original y sigue siendo “UT”. La última nota no es “Sa” sino “Si” debido a que se cogen las dos iniciales de Sancte Iohannes.