En mi opinión, además de que no volveremos a ser los mismos después de estar encerrados o de perder a seres queridos, en conciencia, no deberíamos querer ser los mismos. Estamos demasiado acostumbrados a olvidarnos fácilmente de los malos momentos y es un error demasiado grave, pues, es en estos tiempos donde vemos de qué realmente estamos hechos.

Diversos estudios de la ciencia de la musicoterapia han demostrado que la música, aparte de conmovernos en varios sentidos, ha resultado también de gran ayuda para la recuperación de los enfermos y alivio para el dolor. El trato adecuado con la música nos puede convertir cada día en personas muy positivas.

La santidad es ser otro Cristo. Esto que suena tan difícil es un don que se ha otorgado a toda persona que haya sido bautizada. La santidad en el matrimonio implica poner nombre a los conflictos que pudiera haber y, desde su gracia e iluminados por el don recibido, renovarse en la mutua entrega. Esto siempre es posible, pues para

Don Víctor Dávalos Salazar, uno de los grandes referentes de la música popular y, en especial de la criolla. Junto a su hermano José conformaron el dúo Los Dávalos,con el que se encargaron de difundir la música arequipeña por todo el continente, valses, marineras, pampeñas y yaravíes. También la mejor versión de El Regreso.

El crisis ha desnudado la capacidad y la mediocridad de distintos líderes políticos. Algunos países han sido afortunados y, otros no tanto. Una más de las lecciones que debemos aprender es que si queremos seguir viviendo en la democracia debemos mejorar mucho en nuestra capacidad para elegir a nuestros gobernantes.

Debemos recordar que esta crisis nos exige colaboración y solidaridad. Cuidar el acceso es proteger a nuestra naciente sociedad digital que permita el teletrabajo, teleducación, telesalud, telegobierno y futuras aplicaciones y usos ya previstos de los cuales todos nos beneficiaríamos.

El aislamiento social impuesto a raíz de la pandemia del coronavirus ha puesto a las familias en una situación única: la de pasar las 24 horas del día juntos en casa. Esta es una situación difícil y, a la vez, una oportunidad perfecta para reforzar los vínculos emocionales, afectivos y relacionales.

La educación a distancia supone procedimientos, metodologías y medios muy diferentes a las clases presenciales. Requiere de un alto nivel de organización, de formalización como sistema alternativo así como de predisposición a la autonomía, autorregulación y autodisciplina.