Recreación Saludable

 Recreación Saludable

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Jorge Pacheco recortadaPor: Dr. Jorge Pacheco Tejada, director del Departamento de Educación de la Universidad Católica San Pablo.

Una de las preocupaciones más comunes de los padres de familia en esta época de vacaciones escolares es el excesivo tiempo que los hijos dedican a las redes sociales y a la tecnología. Situación que empeora al constatar que la mayoría de ‘contenido infantil’ tienen mensajes no adecuados a su edad y que tienen mucha violencia. Pero es casi es imposible arrancarlos de la pantalla; se enojan y ninguna otra cosa parece divertirles.

Hay condiciones adversas que perjudican la salud de nuestros hijos. A nivel físico se genera sedentarismo y riesgos asociados como poco desarrollo de la fuerza muscular, mala irrigación sanguínea, entre otros. A nivel cognitivo hay sobre estimulación de la atención o la memoria. A nivel psicológico, la falta de control de impulsos, dificultad para resolver el aburrimiento y la necesidad del contacto con la naturaleza para lograr efectos de relajación y a nivel social, la falta de entrenamiento en habilidades sociales, que sólo se logra en contacto con los otros.

Se calcula que los niños en esta etapa vacacional pasan entre tres a nueve horas diarias frente a los diversos tipos de ‘pantallas’. Las adicciones tecnológicas generan: Sentimientos de soledad, introversión y timidez, baja autoestima, tendencia a la distracción, depresión, falta de comunicación familiar, búsqueda de emociones fuertes y situaciones novedosas. Interés obsesivo por la vida ajena.

Podemos entonces preguntarnos: ¿Cuáles son los síntomas de una adicción tecnológica? Aquí algunos: Necesidad de pasar cada vez más tiempo conectado a internet, dificultad para controlar o disminuir su uso, aislamiento, pérdida de interés por horarios de comida, de sueño, por las actividades de disfrute, mentir para esconder o justificar la conducta adictiva y el síndrome de abstinencia, es decir sensaciones físicas y emocionales desagradables por la interrupción o reducción repentinamente su exposición a internet.

¿Qué podemos hacer frente a estos casos? Se recomienda limitar el tiempo frente a la pantalla para que haya tiempo suficiente para jugar en el mundo real, establecer límites claros y retardar la edad de posesión del teléfono móvil, estar cerca para estar al tanto de lo que consumen nuestros hijos en Internet. Ser buen ejemplo, promover entretenimientos alternativos, explicarles el riesgo de la adicción y, obviamente, consultar con un profesional si detectan señales de esta.

El uso de la tecnología como una herramienta activa y participativa para expandir el aprendizaje es beneficioso. De lo que se trata es de educar para el uso saludable de la tecnología pues es una realidad instalada e ineludible, es importante conocerlas. No tengamos miedo del Facebook, Twitter, más bien prevengamos su mal uso.

En este contexto podemos entender mejor el síndrome del aburrimiento. “El aburrimiento es una señal de que la curiosidad necesita ser atendida” (Pereira y otros). Las investigaciones señalan que los niños de hoy se aburren más. El aburrimiento no debemos dejarlo sin atender. Si sólo dependemos de la pantalla para resolverlo, es señal que estamos desperdiciando nuestra capacidad creativa. Más que la actividad en sí, los hijos se sienten atraídos por el entusiasmo de sus padres en hacer algo. De esa manera estaremos evitando la adicción al uso de redes sociales y otras tecnologías.