Celebremos las fiestas patrias y aprendamos historia

Celebremos las fiestas patrias y aprendamos historia

179
Compartir

Mg. Jorge Pacheco TejadaPor. Dr. Jorge Pacheco Tejada, director del Departamento de Educación de la Universidad Católica San Pablo.

Tras la celebración del aniversario patrio; vienen días de descanso vacacional, ello genera que la reflexión de la historia de nuestra Independencia se desvanezca. No deber ser así, sino todo lo contrario más aún con la cercanía del bicentenario. Los maestros tenemos la responsabilidad que nuestros alumnos conozcan a profundidad la historia de la patria, y que la conozcan en actitud reflexiva.

Las celebraciones patrióticas, en el ámbito escolar, no puede circunscribirse como antaño, a los desfiles escolares, gallardetes ganados o actividades culturales recreativas como festivales de música, de platos y danzas típicas, sino que debe apuntar a algo más fundamental como es conocer nuestra historia desde una reflexión crítica. Los profesores, en las aulas tenemos la tarea de despertar en nuestros alumnos el interés por la historia.

Algunas interrogantes comunes en la mentalidad de alumnos y padres de familia son ¿Por qué estudiar Historia en la escuela?, ¿Cuál es la importancia de la historia en nuestra sociedad? Un buen profesor debe ampliar el horizonte cuestionador al ámbito personal de cada alumno, para que se pregunten, por ejemplo: ¿Qué es para mí la historia?, ¿Cuál es mi lugar en la historia? Estas interrogantes nos hacen pensar que tenemos el compromiso de desandar las prácticas alienantes e irreflexivas en la enseñanza de la historia.

De lo que se trata, como propone Joan Pagès i Blanch en un artículo que publica la Universidad Autónoma de Barcelona, sobre Cómo enseñar a enseñar Historia, debemos preparar a los jóvenes para que se sitúen en su mundo, sepan interpretarlo desde su historicidad y quieran intervenir en él con conocimiento de causa, y llegar a ser protagonistas del devenir histórico.

En el artículo se menciona a Nicole Tutiaux-Gillon quien pone en evidencia algunas paradojas de la enseñanza de la historia. Dice, entre otras cosas: En las escuelas queremos que los alumnos aprendan historia y les enseñamos datos creyendo que lograrán una comprensión espontánea, natural y una transferencia de esa comprensión a los acontecimientos del mundo actual.

Otra paradoja se relaciona con el mundo de los valores y la ética. Es a partir de la enseñanza de la historia que queremos lograr jóvenes demócratas, tolerantes, abiertos a los otros, pero precisamente es en nombre de dichos valores que, a veces, se rechaza la transmisión explícita de valores y se pregunta: ¿cómo los jóvenes podrán desarrollar su conciencia histórica si las prácticas pedagógicas no realizan esa construcción?

A partir de estas reflexiones debemos revisar la práctica docente actual, para ver cuánto de nuestros modelos en la enseñanza de la Historia son innovadores, o se sigue la práctica transmitiva unidireccional –del profesor al alumno-en las modernas tecnologías de la comunicación y de la información se desconocen, o penetran muy lentamente.

Debemos revisar cuáles de las prácticas pedagógicas explican los problemas de aprendizaje de la Historia. Nicole Tutiaux-Gil expresa su preocupación por el aumento de evidencias sobre la escasa aplicabilidad de los aprendizajes realizados por el alumno a la hora de pensar en el mundo y la sociedad.

Concluye que el resultado de una concepción de la materia escolar basada en conocimientos, y prácticas sin considerar finalidades que den sentido a la formación de la conciencia histórica, debe inducirnos a repensar la formación del profesorado y orientarla más a la reflexión sobre fines respuestas para que los alumnos se ubiquen en el mundo y participen en su construcción.

Nuestros hijos están llamados a mirar este cercano bicentenario con ilusión y esperanza contagiosas. Necesitamos de su participación fecunda en los destinos de nuestro Perú. Ellos también están llamados a hacer historia. Estos dos años tienen que ser de reflexión profunda sobre lo que hemos logrado con país independiente y los sueños de lo que queremos hacer de nuestro Perú.