Educación: tenemos un nuevo ministro

Educación: tenemos un nuevo ministro

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jorge-pacheco-1Por: Mg. Jorge Pacheco Tejada – Director de la Escuela Profesional de Educación de la Universidad Católica San Pablo

No es momento de llorar sobre la leche derramada. Los vaivenes de la política peruana dificultan el avance en las políticas educativas, cuando lo que se quiere es apoyar y lograr consensos. Por el bien de la educación, ojalá, con la conformación del nuevo gabinete ministerial, cesen las hostilidades entre Ejecutivo y Legislativo y nos pongamos todos, seriamente, a trabajar por el desarrollo del Perú.

En un Artículo publicado el lunes de esta semana a propósito del nombramiento de Idel Vexler, quien reemplaza a Marilú Martens en el Ministerio de Educación, Gonzalo Alegría Doctor en Economía Aplicada a la Investigación Actualmente Profesor en CENTRUM Católica, recordó que, durante la gestión del viceministro de Gestión Pedagógica Idel Vexler, en la administración de los gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García, se logró incorporar a 50 mil maestros al sector Educación, potenciando sus capacidades.

Alegría señala que por ejemplo Bolivia invierte un 6% en educación, Colombia 7%, y muchos países a nuestro alrededor están en 5%, “la famosa subida, de que íbamos a incrementar en 1% anual el PBI en educación, se quedó en el tiempo de Ollanta Humala de pasar del 3% al 3.8%, quiere decir, no invertimos en educación, y tenemos un sexto de las escuelas públicas en el Perú que o no tienen agua, o no tienen luz, o no tienen baño público. Sostuvo que según el BID ha calculado que al Perú le costaría 21% de su PBI implementar todas las escuelas públicas del país a nivel nacional, “eso quiere decir que, de un año, la quinta parte de nuestros recursos iría para subsanar las graves deficiencias”, comentó.

Hay pues mucho que hacer y no podemos quedarnos en discusiones epidérmicas respecto a la educación peruana. Me imagino que en los próximos días se perfilará la política educativa de esta nueva gestión. Las grandes necesidades son las mismas, así que no habrá sorpresas. La política educativa de esta nueva gestión, tiene que seguir girando en torno a tres puntos clave: La mejora en la inversión pública, impulsar el desarrollo docente en base a los méritos y garantizar el aprendizaje de los alumnos.

La mejora de la inversión pública no requiere sino de la decisión del gobierno, apoyada convenientemente por el legislativo para lograr el incremento en el presupuesto hasta nivelarnos con los demás países de la región.

El impulso al desarrollo docente en base a méritos, requiere de una política bien consensuada para revalorar la carrera del maestro y garantizar una adecuada evaluación que permita impulsar su desarrollo profesional. La Dra. Gallagher ex vice ministra de Canadá, en el seminario que organizó la Escuela de Educación dela UCSP, puntualizó que el buen maestro es aquel que sabe qué y cómo enseñar. Esto requiere en muchos casos cambiar las prácticas docentes para que los alumnos aprendan mejor. Comentó la expresión de un alumno canadiense que dijo en alguna oportunidad: “¿Por qué tengo que esperar al final del día para ir a mi casa y empezar a aprender? Esta expresión es típica del alumno que tiene más acceso a la tecnología en su casa que en el colegio. Hay colegios que están igual desde hace 50 – 70 años.

Pero el reto más grande que tiene la escuela es garantizar el aprendizaje de los alumnos prepararlos para tomar decisiones éticas, para diferenciar la verdad de la mentira. Hay pues un trabajo grande y tenemos que hacerlo bien. Hoy no se trata de brindar información sino de enseñarles a buscarla y a usarla bien.

Interesarse por el aprendizaje del alumno es lograr que sean personas buenas, que valoren a las personas, la empatía la comprensión, la confianza son valores que debe vivirse en la escuela. Una buena educación es la garantía de que los alumnos contribuyan a su comunidad, como ciudadanos activamente involucrados a vivir en paz y democracia, para ello deben crecer en lo físico, espiritual, emocional, psicológico y las familias deben ser capaces de apoyar en este crecimiento.

El mundo cambia rápidamente, los alumnos que han iniciado sus estudios este año ejercerán profesionalmente de aquí a 20 años, y esa es una realidad que con toda certeza será muy distinta a lo que ahora estamos viviendo. Para atender esa nueva realidad los alumnos de hoy deben aprender a pensar profundamente y a interesarse por el ser humano. Aprender a solucionar problemas no resueltos.

La Dra. Gallagher, ex viceministra de Ontario – Canadá, una de las ciudades con el mejor rendimiento escolar en el mundo, nos decía en su reciente visitar a Arequipa que debiéramos alentar a los profesores a preguntarse: ¿Qué necesitan los niños para resolver esos problemas? A modo de respuesta nos propuso lo siguiente: Tener la certeza de que saben y pueden: sentirse valiosos – valorados. Adquirir las habilidades requeridas: saber comunicarse, manejar la información, usar los números, las estadísticas como insumo para las propuestas de solución. Trabajar seriamente la mejora personal: conocerse, ser positivos, responsables, aprender permanentemente, trabajar colaborativamente con otros. Desarrollar las habilidades blandas: creatividad, motivados para aprender, capaces de asumir riesgos, desarrollar habilidades para construir relaciones, desarrollar habilidades para ser gente de acción

En coyunturas difíciles para la educación es cuando se requiere fortalecer la esperanza, la ilusión por aportar lo mejor de nosotros mismos para lograr que estos retos, que la realidad educativa peruana nos pone a cada uno desde su rol, se hagan feliz realidad.

Éxito a la gestión del profesor Idel Vexler.