El trabajo como espacio de realización humana*

El trabajo como espacio de realización humana*

892
Compartir
Imagen: BBS

german-chavezPor: Dr. Germán Chávez Contreras, rector de la Universidad Católica San Pabloeconomista y doctor en Ciencias Sociales.

En repetidas oportunidades nuestros políticos han expresado su preocupación por mejorar la legislación laboral y las posibilidades de empleo para la Población Económicamente Activa, especialmente para los jóvenes en edad de trabajar. Dado que el trabajo no es solo un factor importante en el proceso productivo de un país, sino más importante aún, es uno de los grandes pilares de la sociedad; esta vez haré una reflexión sobre el mismo.

Empiezo afirmando que el trabajo es algo distintivo y propio de la persona humana, pues solo ella trabaja por voluntad propia, constituyéndose a la vez, en un deber y un derecho. Es un deber, pues al contar con talentos o capacidades, estamos en la necesidad de ponerlas al servicio de los demás. Es un derecho, pues nos permite desplegarnos, humanizando de esta manera el entorno y creando cultura; entendida ésta, como las relaciones que desarrolla la persona consigo misma, con los demás y con el mundo creado, desde su relación con Dios.

En este dinamismo, no debe parecernos extraño si admitimos que la familia (sentidos estricto y amplio) es motivación para que el ser humano trabaje. Es así como el trabajo se convierte en ejercicio de amor y en experiencia de donación. El otro gran motivador al trabajo, es ese deseo natural de realización humana que nos lleva a mejorar nuestras capacidades para servir mejor a los demás, respondiendo de esta manera a la necesidad antropológica de significación del ser humano.

Desde la antropología cristiana, se tienen dos aproximaciones al trabajo: La objetiva y la subjetiva. La primera se refiere al modo de realizar el trabajo, a la técnica y herramientas que se emplean para obtener un determinado resultado. En este sentido, el trabajo es fundamental para la persona y el país, pues ésta logra una remuneración y el país la producción que requiere para dar mejores condiciones de vida a sus habitantes.

Para la aproximación subjetiva, siendo el sujeto el que lo realiza, el trabajo es el espacio en el que el sujeto como trabajador, desarrolla un conjunto de relaciones humanas que corresponden a la naturaleza propia, única e irrepetible del ser humano. Desde esta aproximación, el trabajador es único y el trabajo no es ni mejor ni peor, ni más o menos digno, es simplemente un medio de realización y donación, es el medio para el perfeccionamiento de la persona humana, es camino de santidad.

Finalmente, y siguiendo a Santo Tomás de Aquino, diré que por el amor y por su trabajo, el hombre se hace constructor del mundo, al que transforma, constituyéndose así en continuador, en cierto modo, de la obra del Creador. Seamos realmente los constructores de una sociedad mejor, de una sociedad más humana.

*Artículo publicado en la columna Economía en serio del diario Sin Fronteras, el 2 de marzo de 2018.