Inaugurando un nuevo año escolar*

Inaugurando un nuevo año escolar*

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jorge-pacheco-1Jorge Pacheco Tejada, director de la Escuela Profesional de Educación – Universidad Católica San Pablo

La educación no puede perder el rumbo, de lo contrario se comercializa, sirve a intereses mezquinos y desorienta. La educación está llamada a ser brújula que oriente esta época turbulenta que nos ha tocado vivir producto de la corriente relativista que niega la esencia de la verdad, cada quien se cree con derecho a pensar y actuar como quiera.

Frente a esta realidad es importante entender qué está pasando y por qué. Hay quienes por ignorancia y poca reflexión echaron la culpa a la educación. Todo este desorden moral, esta confusión de criterios no son producto de una mala educación, sino que confluyeron: acontecimientos históricos, corrientes de pensamiento, el desarrollo científico y tecnológico mal usado e incluso, grandes intereses económicos.

Algunos rasgos: 

El Papa Francisco en Amoris Laetitia, hablando de la realidad y desafíos de la familia, expresa los siguientes rasgos de la cultura actual:

Individualismo exasperado: Se advierte mucha intolerancia y agresividad en la conducta de los niños, jóvenes y adultos. Se prefiere el encierro en la comodidad antes de los compromisos y las responsabilidades. Por eso hay tan poca actitud de servicio.

Decadencia cultural debido a las distorsiones del amor: Hoy no  se promueve el amor y la entrega. Se piensa pobremente que el amor sólo es un sentimiento provisorio que al igual que las redes sociales, se puede conectar y desconectar. El resultado: Hijos desamparados, menos apoyados que antes en su vida afectiva.

Debilitamiento de la fe y prácticas religiosas: Lo cual genera angustia y desorientación existencial. Una de las mayores pobrezas de la cultura actual es la soledad, fruto de la ausencia de Dios en la vida de las personas. Muchas familias viven ahogadas por sus problemas, desesperanzadas.

Ritmo de vida agitado: Gente agobiada por el trabajo, las distancias y las actividades. Cada vez más son los enfermos de ansiedad. La inseguridad económica lleva a que muchos padres dejen la responsabilidad educadora para dedicarse excesivamente al trabajo.

Drogo-dependencia: El Papa se refiere de manera amplia a la tendencia cada vez más creciente a las adicciones. Y es que la falta de voluntad, el afán de goce desmedido, el alcohol – droga – juego y otras adicciones generan incapacidad de relaciones afectivas. Esta situación suele ser caldo de cultivo para la violencia familiar.

Más que nunca es necesario HUMANIZAR A LA PERSONA. Educar para que la persona sea más persona. Ése es el rol formativo. La educación en general, y sobre todo la católica, no puede perder el rumbo y desentenderse de esta problemática que agobia a los alumnos.

El 1° de marzo, en muchos colegios se inició el año escolar. El inicio de este periodo escolar está marcado por una preocupación muy grande en un sector de padres de familia que se han percatado que el Ministerio de Educación manifiesta una tendencia hacia la llamada ideología de género que, como sabemos, tiene una influencia muy negativa pues atenta contra muchos de los principios y valores que no queremos destruir.

¿Cuál es el riesgo de esta perspectiva?

El riesgo es destruir el concepto de varón y mujer. Por eso, nos advierte Ms. Giampaolo Crepaldi- Presidente del Observatorio Internacional Cardenal Van Thuan:

“Ha nacido una corriente aparentemente imparable que remodela todos los vínculos sociales y que da el último adiós, sin remordimiento, a la madre naturaleza. Cuando la identidad del hombre y la mujer se disuelvan, las diferencias sobre paternidad y maternidad serán tan múltiples que se llegará hasta una forma de convivencia contemporánea plural entre varios individuos diversamente sexuados o, incluso, a formas de convivencia en que la familia habrá desaparecido.

Si la relación hombre – mujer cambia, cambia completamente la construcción social. La relación hombre-mujer es una relación sexuada y sexual.  Contradecirla es negar la relación natural misma y sustituirla por una relación artificial. Sin relación sexuada no existe complementariedad y, por tanto, orden. Es el fin de la humanidad.

Assuntina Morresi – Profesora de la Universidad de Perugia – comenta:Hasta hace poco defendíamos la vida, ahora debemos luchar por defender la naturaleza humana. Una nueva evangelización es imposible si no defendemos a los humanos y a la familia con coraje.

Muchos se estará preguntando: ¿Cómo enfrentar desde la escuela y la familia a la ideología de género?

Renzo Paccini, médico y doctor en bioética da algunas pautas: Revitalizar las raíces católicas de nuestra la cultura peruana, poner énfasis en la formación de la fe de nuestros hijos, es decir iluminarles con una antropología correcta, que entienda al ser humano como un ser a imagen de Dios.

Asimismo asumir una vigorosa pastoral matrimonial y familiar en nuestros colegios, prepararnos como padres para no delegar al Estado lo que es nuestro derecho y deber como primeros educadores de nuestros hijos, informarnos más y de modo correcto qué es la ideología de género. Esto implica: Desenmascarar su terminología y lenguaje ambiguo y alentar la participación civil para la defensa y promoción de la vida, de la dignidad humana, de la familia y en especial de la infancia.

Corresponde a la Escuela Católica frenar esta ideología que busca destruir lo más noble que tenemos: nuestra dignidad humana. Empecemos bien este año escolar, con ilusión y firmeza en nuestras convicciones.

Artículo difundido en Radio San Martín el 01 de marzo de 2017.