La estadística en la toma de decisiones

La estadística en la toma de decisiones

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El 20 de octubre se recuerda el Día de la Estadística. Foto: El Comercio

22684810_1508329222579649_40324291_nPor: Mgtr. Luz Marina Ramos Quispe, profesora del Departamento del Matemática y Estadística de la Universidad Católica San Pablo.

Este domingo, 22 de octubre, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) llevará a cabo el censo nacional de población y vivienda realizado en Perú cada 10 años. En el censo se preguntará a la población sobre su nivel económico, nivel de escolaridad, entre otros datos. La información recogida será analizada posteriormente, a fin de obtener indicadores estadísticos que muestren la realidad actual de nuestro país. Estos indicadores ayudarán a las autoridades a decidir qué acciones priorizar a fin de mejorar la calidad de vida de los peruanos. Para este fin, el Estado peruano invertirá 173,8 millones de soles en el censo, un gasto cuantioso, pero necesario.

Nosotros también tomamos decisiones y lo hacemos a diario, ¿qué vestir? ¿qué comer? ¿qué tarea realizar primero? Etc. Frente a varias opciones elegimos la que más nos conviene. Generalmente decidimos automáticamente, pero si reflexionamos un poco veremos que estas decisiones están basadas en la evidencia, la experiencia o el azar.

En el análisis estadístico juntamos estos tres componentes: la evidencia, la experiencia y el azar para tomar una decisión acertada. Frente a un problema, primero, recopilamos información confiable, entre más mejor, pues es necesario tener un panorama global: antecedentes, situación actual y posibles consecuencias de nuestra decisión.

La experiencia es el conocimiento acumulado al haber vivido situaciones similares. Nos ayuda a no cometer los mismos errores del pasado y es clave en la toma de decisiones, por ello quienes dirigen una empresa o institución suelen ser personas con amplia experiencia profesional. El segundo paso es analizar los datos, sintetizando y resumiendo para obtener indicadores que se estabilizan al crecer el tamaño de la muestra. Luego, hay que colocar parámetros de medición para comparar las opciones disponibles, y por un proceso de optimización hallaremos la más favorable.

Algunas veces la experiencia es nula y hay poquísima evidencia, así que la decisión la tomamos siguiendo una corazonada o la echamos a la suerte. Estas decisiones tomadas al azar son arriesgadas pero innovadoras.

Para ilustrar el método estadístico podemos compararlos con los juegos de apuestas. Al lanzar una moneda, ¿a cuál le apuestas, a la cara o el sello? En este caso daría igual ir por cualquiera, ambos ocurrirán con misma frecuencia, por tanto, la decisión la tomamos al azar. Si lanzamos dos dados al aire y observamos el puntaje total observado, ¿qué es preferible, apostar por un 5 o apostar por un 11? Para tomar una buena decisión, podríamos anticipadamente experimentar con los dados, tirarlos varias veces y anotar los puntajes, si vemos que sale más 11s que 5s, entonces la mejor decisión será apostar por el 11.

Ahora, suponga que decide abrir un restaurante, ya sabe el lugar, pero no sabe que platos ofrecer. En este caso, usted no puede experimentar con un restaurante, así que recolecta información preguntando a las personas sus preferencias. Entonces percibirá cual es la opción preferida por los clientes, lo que indicará qué le conviene ofrecer en su negocio.

Enrique Gutierrez Peña del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la Universidad Nacional Autónoma de México comentó que día a día se acumula más información y por ello es necesario formar gente capaz de poder analizarla e interpretarla, para que esta llegue a los tomadores de decisiones.

“La estadística aún no es completamente reconocida a pesar de que impacta muchos ámbitos de nuestra vida, y que en México la gente que hace estadística y se ‘ensucia las manos’ con los datos, no siempre tiene una educación formal pues solo cuenta con un conocimiento técnico que va transmitiendo en esas áreas y no hay necesariamente comunicación con los especialistas”, afirmó. Considera que el reto que tiene esta ciencia es adaptar los métodos estadísticos tradicionales, los cuales fueron diseñados para analizar pequeñas bases de datos, para hacerlos capaces de analizar y procesar grandes volúmenes de información.

La situación que describe Gutiérrez también se vive en nuestro país. En Perú hay pocos especialistas en el área. Apenas algunas universidades de Lima cuentan con programas de pregrado y posgrado en Estadística. En los centros de estudios superiores de Arequipa se enseña a los alumnos cursos básicos de Estadística, pero no hay opciones locales para alumnos que se quieren especializar en este campo.

Un día como hoy, 20 de octubre del 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Mundial de la Estadística. Esta fecha debe sernos útil para reflexionar sobre los grandes avances que permitió esta maravillosa ciencia y, sobre todo recordar que, frente a un gran problema de decisión, la estadística podría ofrecer una solución.