La inflación del 2017 se estima en 1.4%*

La inflación del 2017 se estima en 1.4%*

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Foto: Gestión

german-chavezPor: Dr. Germán Chávez Contreras, rector de la Universidad Católica San Pabloeconomista y doctor en Ciencias Sociales.

La inflación es la clara expresión del incremento de los precios en la economía y se calcula en base a los precios de la canasta del consumidor que considera los principales bienes y servicios que una familia promedio requiere para su normal subsistencia, atendiendo adecuadamente sus necesidades diversas.

La canasta del consumidor, tiene un grupo de productos cuyos precios tienden a ser volátiles (combustibles, perecibles, servicios públicos, transportes, etc.) y otro grupo de bienes con precios más estables. La inflación se calcula en base al Índice de Precios al Consumidor (promedio ponderado del precio de los componentes de la canasta del consumidor); y cuando no considera a los bienes más volátiles, nos referimos a la Inflación subyacente, que se constituye en otro indicador importante de la economía, en cuanto al comportamiento de los precios.

La inflación del año 2017 es la más baja de los últimos ocho años (1.4%). Hasta octubre del año pasado el pronóstico estaba en 2.8%; sin embargo, el resultado fue menor. Esto parece ser bueno, pero no necesariamente es así. Recordemos que el año 2009, año en el que se manifestó en el Perú la crisis financiera internacional, nuestra inflación anual fue de 0.25% (muy baja). El hecho es que, cuando la inflación tiende a cero, es probable que esto no se deba a una mejor estructura de costos, consecuentemente mayor productividad en los sectores productivos de la economía (lo cual sería muy bueno), sino más bien a una sostenida contracción de la demanda agregada interna. Lamentablemente no estamos en el primer caso. Nuestros indicadores de productividad no han mejorado, habiendo más bien retrocedido en los últimos años, y la demanda agregada interna ha caído sostenidamente desde el año 2010.

En un caso como este, lo que corresponde es incentivar los componentes de la demanda agregada interna (consumo de familias, inversión privada y pública, gasto de gobierno). Las políticas fiscales expansivas (mayor gasto público, reducción de impuestos) o políticas monetarias igualmente expansivas (reducción de la tasa de interés, reducción de tasas de encaje, incremento del crédito, etc.) son viables para reactivar la demanda interna. Al parecer el último ajuste a la baja (3.0%) de la Tasa de Interés de Referencia (TIR), apunta en esta dirección.

Dado que la inversión privada depende mucho de la confianza en los sistemas político y económico nacionales, y en demostrar que la corrupción se está combatiendo con contundencia, nos queda esperar que nuestros políticos lo entiendan y se sumen a este propósito en lugar de restar con el alboroto político en el que hemos caído el año pasado y que amenaza mantenerse durante el 2018.

*Artículo publicado en la columna Economía en serio del diario Sin Fronteras, el 19 de enero de 2018.