¿No festejar el aniversario patrio?

¿No festejar el aniversario patrio?

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Por: Hugo Calderón Mestas – Docente de Filosofía del Departamento de Humanidades de la Universidad Católica San Pablo

Antes que nada, aclaremos importantes conceptos, que pueden confundirse. Patria es “El conjunto sagrado de la tierra, la historia, la vicia presente y las nobles aspiraciones del país y del pueblo al que nos une el nacimiento o la sangre de los padres. Políticamente, sinónimo de nación”. De acuerdo con su autor, Guillermo Cabanellas de Torres, la definición de Patria proporcionada por el Diccionario Jurídico Elemental.

Estado, Comunidad social con una organización política común y un territorio y órganos de gobierno propios que es soberana e independiente políticamente de otras comunidades.

Festejar, conmemorar un acontecimiento con una fiesta u otro acto. Llevar a cabo un acto o una fiesta en honor o alabanza de alguien.

Aclarados estos conceptos, reflexionamos:

El 28 de Julio celebramos al conjunto sagrado de nuestra tierra, nuestra historia, nuestro presente, nuestro pasado, las nobles aspiraciones de nuestro pueblo peruano.

Celebración, no sólo es fiesta, jolgorio, griterío. Hay otros actos, como podría ser la reflexión cívica personal, familiar y acaso vecinal.

Centro de esta reflexión cívica, gira en torno al momento presente. Es fácil culpar a otros, pero debemos centrarnos en nuestra responsabilidad personal, en nuestra responsabilidad de educar a nuestros hijos en ciudadanía, En consecuencia, preguntémonos, examinémonos frente a nuestra bandera, ¿Hemos buscado información veraz y completa de los bochornosos acontecimientos que nos toca vivir, o nos hemos contentado con los titulares y las noticias – comentario que nos proporcionan los medios, que esconden sus propios intereses? Preguntémonos ¿Cuánto contribuye cada uno de nosotros a este clima de corrupción? ¿Cuánto como familia contribuimos a burlar la ley, a hacer de la excepción una costumbre, a valernos de influencias, para conseguir el más pequeño logro? ¿Es válido para nosotros el dicho si ellos lo hacen, por qué yo no? Del mismo modo, examinémonos ante el símbolo patrio, ¿Cuáles han sido las razones por las que he emitido mis votos en las sucesivas elecciones que lo he hecho?

Frente al conjunto sagrado de nuestra tierra, nuestra historia, y las nobles aspiraciones de nuestro pueblo y ante la sangre de nuestros padres, que está viva en nuestras venas, preguntémonos y respondámonos ¿Qué voy a hacer desde hoy, para acabar con nuestra contribución al ambiente de corrupción reinante? ¿Qué vamos a hacer como familia para cortar de raíz esta contribución negativa, y empezar a obrar en pro de las aspiraciones nobles de nuestro pueblo?

El pueblo unido jamás será vencido. Unamos hombre a hombre, familia a familia, comunidad a comunidad, pueblo a pueblo el propósito personal de revisar en estas fiestas patrias nuestras conductas que favorecen la corrupción y cambiarlas diametralmente y unidos venceremos a la corrupción.

Los corruptos, incluso es Estado Corrupto, si fuere el caso, no podrá acabar con nuestra Patria, porque en cada pecho arequipeño de nacimiento y peruano de convicción encontrará la muralla arrasadora de quienes quieran negarnos una sociedad con igualdad de derechos, una sociedad con igualdad de oportunidades, una sociedad justa, una sociedad humana. Estos pechos mistianos arrollarán a quienes pretendan avasallar el valor supremo de cada persona.

Celebremos con civismo nuestras fiestas patrias. De una vez por todas involucrémonos en construir Perú.

Arequipa, julio de 2018