“Querida Amazonia”, la exhortación del Papa por el desarrollo sostenible de esta...

“Querida Amazonia”, la exhortación del Papa por el desarrollo sostenible de esta parte del planeta

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Pope Francis (R) greets members of an indigenous group from the Amazon region, at the Coliseum Madre de Dios, in Puerto Maldonado, Peru January 19, 2018. REUTERS/Henry Romero

Joel Arias (R)Por: Joel Arias Enriquez, director de la Escuela Profesional de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica San Pablo, magister en Gestión Ambiental.

Hace unos días, el Papa Francisco publicó la exhortación post-sinodal “Querida Amazonía”, la cual es de suma relevancia en relación a todos los cambios y problemas ambientales que estamos viviendo hoy en día.  En esta, traza nuevos caminos de evangelización, pero además nos aclara la importancia del cuidado del ambiente y su relación con la pobreza y las comunidades más vulnerables

La Amazonía, no solamente es importante por su gran cantidad de biodiversidad, muchos de las especies que allí habitan son únicas en nuestro planeta. Este ecosistema es muy importante porque es uno de los componentes biológicos esenciales para el equilibrio de la Tierra, ya que todos los procesos naturales que ahí se desarrollan permiten mitigar problemas ambientales como la contaminación atmosférica, por ello se le llama el “gran pulmón del planeta”.

La Amazonía tiene una gran relevancia social y cultural; ya que alberga una gran cantidad de comunidades y grupos humanos que muchas veces son olvidados, pero tienen una gran riqueza cultural y medioambiental, porque han estado y están en contacto directo con la naturaleza de una forma equilibrada y por largo tiempo.

En el documento papal se formulan “cuatro grandes sueños”: El primero luchar por los derechos de los más pobres; el segundo, preservar la riqueza cultural; el tercero que se custodie celosamente la abrumadora hermosura natural y, el último, que las comunidades cristianas sean capaces de entregarse y encarnarse en la Amazonia.

El “sueño social”, se refiere a “un verdadero planteo ecológico” procura el buen vivir de los indígenas y no solo el cuidado ambiental como lo hace el conservacionismo. También considera la injusticia y el crimen como la devastación ambiental de la Amazonia y el sometimiento de los pueblos originarios por poderes locales y externos. El pontífice pide indignarse y pedir perdón y forjar redes de solidaridad y desarrollo. Labor que compromete a todos y, en especial, a los líderes políticos.

El segundo capítulo está dedicado “sueño cultural”. Francisco deja claro que promover la Amazonia no significa colonizarla culturalmente. Es necesario cuidar las raíces culturales y recuperar la memoria dañada. La exhortación se centra en el encuentro intercultural, porque se aprende mucho de los pueblos que “desarrollaron un tesoro cultural estando enlazados con la naturaleza”. La diversidad, por lo tanto, no es una frontera”, sino un puente.

En cualquier proyecto para la Amazonia, recomienda que se incorpore la perspectiva de los derechos de los pueblos, ya que difícilmente quedarán indemnes si el entorno en el que nacieron y se desarrollaron se daña.

El tercer capítulo es del “sueño ecológico”, el cual está muy vinculado a la Encíclica Laudato si’. La Amazonia es una de las muestras de la estrecha relación del ser humano con la naturaleza. Entonces, el cuidado de nuestros hermanos es la primera ecología que necesitamos. El cuidado del medioambiente y el de los pobres son “inseparables”, porque nosotros, los seres humanos, somos parte del medio ambiente y un componente biológico del mismo. Por tanto, cuidar el medio ambiente es cuidarnos a todos nosotros y especialmente a los más necesitados.

Para el Papa, es urgente escuchar “el grito de la Amazonia” pues de ella depende el equilibrio planetario. La solución no es la internacionalizarla, sino aumentar la responsabilidad de los gobiernos nacionales. El desarrollo sostenible requiere que los habitantes siempre estén informados sobre los proyectos que les conciernen y crear un sistema normativo con límites infranqueables. También es importante la educación y los hábitos ecológicos porque la ecología no se limita a lo técnico.

La última parte del documento está dedicado directamente a los pastores y fieles católicos, el “sueño eclesial”. El Papa invita a “desarrollar una Iglesia con rostro amazónico a través de un gran anuncio misionero: no basta con llevar un mensaje social. Estos pueblos tienen derecho al anuncio del Evangelio.

El documento resulta importante en nuestro contexto actual, pues cada vez son mayores los conflictos y amenazas ambientales hacia la Amazonía.