Trump: ¿Un nuevo tipo de relaciones internacionales? *

Trump: ¿Un nuevo tipo de relaciones internacionales? *

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Foto: NY1 Noticias

german-chavezPor: Dr. Germán Chávez Contreras. rector de la Universidad Católica San Pabloeconomista y doctor en Ciencias Sociales.

En el plano internacional, la toma del poder del señor Donald Trump como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ha sido el acontecimiento más comentado. No han pasado ni dos semanas desde que asumió el poder, y el señor Trump ya ha mostrado de lo que es capaz. Para empezar, ha ordenado la prohibición selectiva para ingresar al país del norte, de siete países de mayoría musulmana. Esta es una decisión controversial, muy criticada y que hiere gravemente las relaciones internacionales. Las reacciones no se dejarán esperar, como ya lo hizo Irán, con la prohibición del ingreso de ciudadanos estadounidenses a ese país; y al parecer, esto es solo el comienzo.

Otra decisión ya tomada fue la separación definitiva del TPP (Trans-Pacific Partnership), tal vez el bloque más importante para fortalecer no solo las relaciones comerciales, sino las relaciones políticas e institucionales, finalmente, las relaciones humanas entre los doce (ahora once) países que lo componen. El proteccionismo y el aislamiento que se puede deducir de las promesas de campaña del señor Trump, promesas que vemos con estupor que se van haciendo realidades, nos hablan de una nueva política de la primera potencia económica. Se trata de una política fundamentada en la baja comunicación, la postergación del diálogo y en el mensaje “twiteado” que es corto, con frecuencia incompleto y muchas veces mal escrito.

Es paradójico que en momentos en los que el mundo necesita fortalecer sus relaciones políticas, económicas, comerciales, institucionales, esto es, fortalecer las relaciones humanas, el país que reinventó la globalización, busque el aislamiento y el desconocimiento de grandes esfuerzos de líderes para acercar más al mundo, para entender las diferencias de cada nación y hacer de ellas, no obstáculos, sino riquezas y atractivos para acercarnos más, para conocernos mejor.

Las personas somos seres eminentemente relacionales, somos dependientes (los somos desde que nacemos) de otras personas; y cualquier conducta que afecte la capacidad y/o posibilidad relacional de las personas o de las instituciones y/o países, no puede ser normal.

El contexto actual exige una reflexión antropológica urgente, una reflexión que ponga por delante a la persona humana y al verdadero desarrollo, que siguiendo a la Doctrina Social de la Iglesia, es el paso para todos y cada uno, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas. Este desarrollo que es integral, necesita ser solidario, pues no es posible sin la participación generosa de todos.

De allí la necesidad de reflexionar sobre el nuevo modelo de política propuesto por el presidente de EEUU e involucrarse desde el rol que nos toca a cada uno, para buscar un mundo más cercano, unido, solidario y pacífico, un mundo más relacionado.

*Artículo publicado en el diario Sin Fronteras el 03 de febrero de 2017.