Una alternativa para Arequipa: Ser una ciudad educadora

Una alternativa para Arequipa: Ser una ciudad educadora

204
Compartir
Imagen: El Comercio.

Mg. Jorge Pacheco TejadaPor. Dr. Jorge Pacheco Tejada, director del Departamento de Educación de la Universidad Católica San Pablo.

En estas fechas se rememora “los laureles de ayer”. El riesgo es dormirnos en ellos y en la nostalgia de la Arequipa de antaño dejando que la vorágine de nuevos acontecimientos desfigure nuestra identidad y seamos una sociedad cosmopolita, sin rumbo o ideales.

En esta perspectiva ha surgido la iniciativa de hacer de Arequipa, una CIUDAD EDUCADORA. Si nos sumamos podemos devolverle a Arequipa su sitio en la historia, como ciudad merecedora de un himno de gloria por su nobleza y heroísmo, por su claro liderazgo, por ser una tierra hermosa de excelsas virtudes.

Una ciudad educadora es un movimiento constructivo de gobernanza. La ciudad pasa a ser un agente formador que desarrolla al máximo su potencial educativo y lo pone al servicio de toda la población, en especial de la infancia y la juventud. Es un gran proyecto ciudadano que busca la edificación colectiva de una ciudadanía organizada, intercultural, inclusiva, sostenible y solidaria, capaz de convivir en la diferencia y de solucionar armoniosamente sus conflictos.

No es simplemente crear políticas educativas eficientes. Es permitir el arraigo de la democracia, que la población sea parte y fin de las acciones públicas, es compartir la responsabilidad y el poder con los mayores educadores cotidianos: los ciudadanos”, explica Fernando Damata, exalcalde de Belo Horizonte, Brasil.

Ser una ciudad educadora implica 5 aspectos: ser una ciudad emprendedora y sostenible, que brinde oportunidades para el emprendimiento, la innovación social y la competitividad económica y que, a la vez, priorice la igualdad y dignidad de las personas, así como el cambio de nuestro estilo de desarrollo, respetando el ambiente.

Ser una ciudad participativa potenciando la apertura de espacios de participación y la formación de nuevos y mejores liderazgos. Ser una ciudad para disfrutarla, es decir, tener un espacio público integrador, donde sus habitantes se identifiquen positivamente con su entorno; cultiven actitudes fraternas frente a los visitantes; potenciar su atractivo turístico, capacidad de creación y expresión estética, promotora de la ciudadanía cultural. Así, cualquier lugar puede convertirse en un espacio educador

Ser una ciudad con identidad. Se puede ser una ciudad abierta al cambio y multicultural sin olvidar su memoria, historia local, expresiones culturales, comportamientos y la calidad y estética de su espacio. Todo esto que la hace distinguirse de otras ciudades.

Ser una ciudad para aprender, que trascienda el espacio de la educación formal. Si bien muchas de las experiencias son impulsadas por agentes educativos, queda claro que la labor educativa no solo es asunto de los maestros y/o instituciones escolares. La ciudad debe ser, para todos y durante toda la vida, un ámbito donde aprender. Ello construye calidad y dignidad de vida. Ello construye ciudad y sociedad.

La modernidad ha convertido a la ciudad en el paradigma por excelencia de la vida humana agitada, tensa, violenta e insegura, pero de nosotros depende que esa ciudad sea un espacio para la creatividad y la realización plena de sus habitantes.

Los problemas de la convivencia social en las grandes urbes son los que han hecho tomar conciencia de la importancia de diversas “prácticas educativas” refundadoras de la sociedad y para el establecimiento de una convivencia civilizada que logre una sociedad más digna que destaque la excelencia humana.

Las ciudades educadoras nacen, como movimiento, en la ciudad de Barcelona en 1990, con motivo del I Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, con el objetivo de trabajar en proyectos y actividades para mejorar la calidad de vida de los habitantes, a partir de la propia ciudad. Actualmente existen 472 ciudades educadoras, 57 en América Latina. Arequipa, aspira ser la primera ciudad educadora del Perú.

Con este fin ya se ha formado un colectivo integrado por diversas instituciones. Partimos de la convicción que hoy más que nunca Arequipa dispone de incontables posibilidades educadoras. Llegará a serlo cuando reconozca, ejercite y desarrolle, además de sus funciones tradicionales (económica, social, política y de prestación de servicios), una función educadora; cuando asuma la intencionalidad y responsabilidad cuyo objetivo sea la formación, promoción y desarrollo de todos sus habitantes.

El 29 de agosto a las 18:00 horas en el Teatro Arequepay, Portal de la Municipalidad, realizamos el foro: Arequipa Ciudad Educadora: por una sociedad intercultural, inclusiva sostenible y solidaria.  Los expositores fueron de la UNESCO, el Consejo Nacional de Educación y el Foro Educativo Arequipa. El ingreso es libre.

Querer es poder: seamos la primera ciudad educadora del Perú, pues no en vano, se nace o vive, al pie no de uno sino de tres volcanes.