Convertir a una ciudad en inteligente no implica una inversión exorbitante

Convertir a una ciudad en inteligente no implica una inversión exorbitante

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Dr. Aliaga junto a otros ponentes nacionales y extranjeros, que participaron en el Simposio.

Una ciudad inteligente es un espacio creado o reorganizado mediante herramientas digitales de diseño y evaluación

A pesar del constante crecimiento de las ciudades tanto a nivel de población como de infraestructura, convertirlas en ciudades inteligentes y modernas es posible, y eso no implica necesariamente inversiones exorbitantes, así lo señaló el Dr. Daniel Aliaga, profesor asociado de la Universidad Purdue, Estados Unidos.

El especialista llegó a Arequipa para participar como ponente principal del XI Simposio Peruano de Computación Gráfica e Imágenes (SCGI 20017), organizado por el Centro de Investigación e Innovación en Ciencia de la Computación (RICS) de la Universidad Católica San Pablo.

Dr. Daniel Aliaga
Dr. Daniel Aliaga

Una ciudad inteligente es el espacio geográfico creado o reorganizado mediante herramientas digitales de diseño y evaluación, que contribuyen a optimizar el desarrollo y la planificación urbana. “El objetivo de una ciudad inteligente es ser sostenible para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, sin perjuicios al medio ambiente y sin una gran inversión”, indicó el Dr. Daniel Aliaga.

Sobre Arequipa, afirmó, que es una ciudad idónea para ser convertida en inteligente, ya que no es muy grande y no tiene mucha población a comparación de otras. El inconveniente a diferencia de grandes ciudades como Nueva York es que no hay datos sistematizados o de libre acceso para que los especialistas en Ciencia de la Computación los procesen y modelan soluciones a los problemas de la ciudad, utilizando la tecnología.

Según el especialista, para que una ciudad sea inteligente se necesita de previa planificación urbana, que puede desarrollarse mediante el uso de herramientas computacionales para ayudar en el análisis, planeamiento y predicción de cómo sería la ciudad en un futuro.

Fruto de este análisis, podrían tomarse algunas medidas que contribuyan a mejorar la calidad de vida en la ciudad y a organizar mejor los recursos. Algunas de estas iniciativas podrían ser:

  • Cambio de sentido de determinadas calles. Previa investigación, la modificación en la circulación en vías específicas puede contribuir a reducir el tiempo que las personas pierden diariamente por causa del tráfico.
  • Pintado de calles y limpieza de techos. Esta sencilla medida, que tendría que requerir la aceptación de la población, puede aportar en la mejora del clima urbano y la temperatura local.
  • Mejora de infraestructuras. Una medida para mejorar el clima de la ciudad también implica analizar la distancia entre la altura y el ancho de los edificios públicos y privados.
  • Uso de materiales adecuados para la construcción. La temperatura también puede modificarse motivando el desarrollo de nuevas construcciones utilizando materiales que no absorban el calor y que propicien la circulación de aire y gases medioambientales.

“Medidas sencillas como estas pueden volver a una ciudad en inteligente. La implementación de las mismas debe evaluarse con herramientas tecnológicas que sin duda implican una inversión mucho menor a la de la construcción de infraestructura vial que con el tiempo puede terminar generando mayor congestión”, remarcó el Dr. Daniel Aliaga.

Más información sobre el Simposio y otras actividades de investigación en Ciencia de la Computación AQUÍ.

Foto grupal de organizadores, ponentes y asistentes al Simposio.
Foto grupal de organizadores, ponentes y asistentes al Simposio.