Entrevista: Los niños con autismo sí se comunican, tienen emociones y un...

Entrevista: Los niños con autismo sí se comunican, tienen emociones y un buen nivel de comprensión

551
Compartir
Foto: www.vistazo.com

El 18 de junio se celebra, a nivel mundial, el Día del Orgullo Autista, a propósito de esta fecha nuestra profesora de la Escuela de Psicología, Milagros Cahuana Cuentas, nos aclara varias ideas sobre el autismo y rompe con algunos mitos sobre los niños que lo padecen. Ello con el fin de hacer ver que no deben ser discriminados, sino integrados a la sociedad.

Mgtr. Milagros Cahuana Cuentas.
Mgtr. Milagros Cahuana Cuentas.

Nuestra docente cuya especialidad es la Psicología Clínica, cuenta con una maestría en Psicología de la Discapacidad y tiene una segunda especialidad en Terapia de Lenguaje. Además, es investigadora en las líneas de discapacidad, conductas antisociales en adolescentes, familia, aprendizaje y necesidades educativas especiales.

¿El autismo es una enfermedad?

Su denominación correcta es Trastorno Espectro Autista (TEA). Este abarca un conjunto de trastornos complejos que afectan el desarrollo neurológico de la persona, se caracteriza por la deficiencia en la comunicación e interacción social, así como en los comportamientos restringidos y repetitivos. Dentro de este espectro encontramos diagnósticos antiguamente denominados: trastorno autista, síndrome Asperger, trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo (TGD) no especificado.

¿Desde qué edad se evidencia?

Al ser una condición comienza desde el inicio de la vida, sin embargo, sus primeras manifestaciones se dan alrededor de los 18 meses.  La Academia Americana de Pediatría recomienda que se haga un cribado (detección temprana de rasgos) de autismo desde los 18 y 24 meses de edad. Esta evaluación es muy sencilla y no es de tipo diagnóstico. De acuerdo al DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), alrededor de los 30 meses el diagnóstico debe ser definitivo.

¿Cómo identificar si un niño es autista?

Algunos de los síntomas más comunes en un niño con TEA son su dificultad de tener contacto visual con los demás, apariencia de no escuchar cuando se les habla, problemas de comunicación y lenguaje, poca participación en interacciones sociales, rutinas de movimientos repetitivos como agitar las manos, balancearse o girar; repiten frases o palabras y presentan alteraciones sensoriales como molestias por ruidos, ciertas texturas, colores, sabores u olores. También suelen alinear y apilar objetos.

¿Sabemos convivir e interactuar con las personas con autismo?

Lamentablemente, en nuestra sociedad, es muy alto el desconocimiento sobre el TEA. No se debe estigmatizar de la conducta de los niños, su actuar puede no ser producto de la malcriadez sino de los síntomas del TEA.  Incluso hay muchos padres que se niegan a admitir que sus hijos tienen este trastorno, lo que retrasa su detección y tratamiento.

Muchos docentes no saben la sintomatología, y creen que los niños con autismo tienen retraso mental o falta de motivación hacia el aprendizaje, cuando son ellos los deben adaptar su forma de enseñanza e integración. Si estos niños tienen una funcionalidad mediana no tienen por qué estudiar en un colegio especial. Por otro lado, muchos pediatras y demás profesionales suelen creer que el TEA no se puede detectar hasta los 5 o 6 años, por lo que retrasan la intervención o dan diagnósticos erróneos que sólo aumentan la frustración de los niños.

Si conocen a niños autistas no hay que discriminarlos, hay que integrarlos y adaptarnos para darnos la oportunidad de conocer a personas maravillosas.

¿El tratamiento del autismo debe ser tanto al paciente como en sus familiares?

La familia es fundamental en la intervención de los niños con autismo. Hay muchos padres que se entristecen ante la noticia y utilizan malos mecanismos que no contribuyen en el apoyo que requieren sus hijos. Por ello es fundamental que las familias busquen profesionales que los asesoren y acompañen.

Se cree que los niños autistas no pueden comunicarse ¿es cierto o es un un mito, qué otros existen acerca del autismo?

Los niños con TEA sí se comunican, lo que sucede es que el lenguaje verbal es una dificultad notoria en muchos de ellos, en especial en los primeros años de vida. Por lo que es esencial trabajar terapias de lenguaje con ellos. Los niños con diagnósticos más severos muchas veces no logran la verbalización, pero se comunican por medio de imágenes y gestos.

Otros mitos son que estos niños no tienen emociones, son caprichosos por voluntad propia o no comprenden.  Es falso, sí tienen emociones, sólo que les es difícil expresarlas principalmente de modo verbal. No son malcriados, su condición incluye un nivel de rigidez mental que debe ser trabajada en terapia. Además, a menos que un niño con autismo tenga adicionalmente retraso mental, no significa que su capacidad cognitiva esté disminuida.

En el Perú, ¿cuál es la incidencia de autismo?

No se tienen cifras exactas. En el Consejo Nacional de la Persona con Discapacidad (Conadis) tiene un registro con cerca de 2 mil inscritos pero esta cantidad debe ser mayor. Es lamentable que sólo se haya hecho una encuesta nacional especializada en discapacidad el año 2012, la que incluso no incluía la incidencia de diversos diagnósticos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 160 niños, padece TEA.

¿Las políticas públicas actuales son suficientes para el tratamiento del autismo?

No. Pese a que hay buenos intentos como la incorporación de un Plan Nacional para las Personas con Trastorno Espectro Autista (2017-2021), el cual puede ser leído en la página del Conadis (www.conadisperu.gob.pe), aún faltan políticas que aseguren su cumplimiento, además hacer falta mayor difusión. Tampoco hay sanciones claras ante la vulneración de los derechos de las personas con discapacidad.

Hay personajes reconocidos con autismo ¿cómo lograron tener éxito pese a su condición?

Satoshi Tajiri, creador de los Pokemon, o la actriz Daryl Hannah tienen autismo. Sus logros los han alcanzado por su tenacidad de superar las dificultades propias de su condición y aprovechar sus aptitudes y potencialidades. Todas las personas con TEA tienen dichas potencialidades, solo es necesario que sean explotadas y orientadas.