La innovación como nuevo paradigma de la economía

La innovación como nuevo paradigma de la economía

522
Compartir

Indicó representante de la Universidad Juan Pablo II de Costa Rica en la UCSP

“La economía ha pasado de tener como eje principal la producción y la eficiencia a tener como nuevo paradigma a la innovación”, así lo indicó el director de extensión de la Universidad Juan Pablo II de Costa Rica, Christian Farfán Caballero, en la conferencia que brindó en la Universidad Católica San Pablo (UCSP) por invitación de la Escuela Profesional de Contabilidad.

El especialista es antiguo alumno de la UCSP. Él brindó la conferencia “Innovación basada en propósito”. En ella analiza como los principios de la encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco pueden ser aplicados en las empresas y en la vida cotidiana. En el documento del Sumo Pontífice se hace una crítica al consumismo y sus efectos negativos para el ambiente.

Precisó que el propósito es el que logra establecer una cultura de innovación por inspiración e iniciativa de los miembros de una organización y facilita la colaboración y alianzas externas. “Si el propósito es el eje del negocio favorece la evaluación de las actividades y toma de decisiones, además permite que cada quien tenga un impacto significativo más allá de las estadísticas”, acotó.

De este modo al crear un producto o servicio no basta solo tener en cuenta su función utilitaria, la actitud emocional y estilo cultural del público al que se dirige, sino también su sistema de creencias, porque es este el que da las pautas para la toma de decisiones o niveles de innovación para el diseño del producto o servicio.

Para Farfán Caballero, la innovación se hace más necesaria dada la inestabilidad del contexto actual, debido a la velocidad con la que cambia, generando incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Así es difícil anticiparse a nuevos acontecimientos, interpretarlos y predecir los impactos que causarán.

Diversos estudios han previsto que el 70% de bebes de hoy trabajarán en profesiones que aún no se han inventado, que en 10 años las máquinas reemplazarán en 1/3 la mano de obra humana y que en 20 años desaparecerán la mitad de trabajos actuales.

Estamos frente a una cuarta revolución industrial enfocada primordialmente en productos tecnológicos relacionados a nano-bio y cognotecnología, el cloud computing, realidad aumentada, inteligencia artificial, internet de las cosas y big data. “Las personas estamos hiperconectados, usamos cada vez más las redes sociales y gran parte de nuestras operaciones las hacemos mediante el teléfono inteligente”, sostuvo el ponente.

Esta nueva revolución debe tener en cuenta la ecología integral, que implica un equilibrio ambiental, a la par del social, económico y cultural. Estos conceptos precisan ser aplicados en la vida diaria bajo criterios del bien común, la justicia entre las generaciones y la dignidad de las personas.

Con el fin de lograr que la ecología integral y la economía se unan, esta última debe ser circular, es decir que sume en su procedimiento la reutilización, la reparación y el reciclaje antes de generar desechos. De este modo, los productos o servicios existirán no solo por las ventas sino por un fin mayor como contribuir a mejorar la vida del entorno.