“Ley del esclavo juvenil”: Toda modalidad formativa laboral debe ser subvencionada

 “Ley del esclavo juvenil”: Toda modalidad formativa laboral debe ser subvencionada

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Foto: La República

El proyecto presentado por la congresista fujimorista Rosa Bartra, que modifica la Ley Nº28518 “Ley sobre modalidades formativas laborales”, aún no está desestimado. Continuará bajo debate para someterse a una nueva votación. Para el Abogado laboralista y docente en Derecho Laboral de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Mauricio Matos Zegarra, ésta iniciativa podría resultar peligrosa al estar encubriendo mano de obra no remunerada, lo que vulneraría los derechos laborales de los jóvenes que se insertan por primera vez al mercado laboral o que buscan una experiencia formativa práctica.

Mauricio Matos
Mgtr. Maurio Matos – Docente UCSP

“Toda modalidad formativa laboral es positiva. Combinar la formación teórica con la práctica es muy valioso, pero tiene que existir de por medio al menos una subvención que le permita al practicante solventar sus gastos básicos como movilidad hacia el centro de formación, alimentación, entre otros. No debería haber modalidad formativa que no permitan la entrega de subvenciones, a fin de evitar que la experiencia formativa se convierta en una de carácter laboral”, expresa el especialista.

La “Ley de modalidades formativas laborales”, existente desde 2005, permite a los jóvenes en formación superior tener una experiencia real de trabajo con derecho a una subvención de acuerdo a cada modalidad (prácticas pre y profesionales, capacitación laboral juvenil, convenios de aprendizaje o pasantías). Sin embargo, con la modificatoria, los estudiantes de institutos tecnológicos y centros de educación técnica estarían exentos de este beneficio. No tendrían derecho a recibir subvención alguna hasta por tres años de trabajo, mientras cursan estudios.

Estas modalidades son voluntarias y dependen del centro de formación profesional, del practicante, y de la empresa que patrocine. Mauricio Matos recomienda tener cuidado con la posibilidad de que existan empleadores que, acogiéndose a esta nueva modalidad, vean una oportunidad de contar con mano de obra calificada a cero costo.

“todo joven que se encuentra cursando estudios superiores tiene la capacidad de desempeñarse eficientemente en un ambiente real de trabajo. No percibir beneficio alguno por su labor puede ser bastante peligroso a largo plazo. Preocupa que las empresas quieran dejar de contar con otras modalidades formativas y pretender solamente tener practicantes con esta modalidad porque les va a resultar más barato”, advierte.

Existen varias carreras técnicas que requieren desempeñar actividades en centros de trabajo con cierto riesgo o peligrosidad. “Si el practicante se enferma o se accidenta, cómo sería coberturado si es que eventualmente tendríamos una modalidad que no admite ni siquiera el pago de una subvención para asumir el costo de un seguro”, cuestiona Mauricio Matos.

“Ley Pulpín fujimorista”

La denominada “Ley del esclavo juvenil” es también llamada “Ley Pulpín fujimorista”, en alusión a polémica Ley del régimen laboral juvenil, “Ley Pulpín”, debatida en 2015. Sin embargo, según expresa Mauricio Matos, esta modalidad difiera de la anterior. Al menos en la primera se proponía la creación de un régimen laboral para jóvenes entre 18 y 24 años con una jornada laboral de 48 horas semanales y un salario mínimo; en esta nueva propuesta el trabajo sería gratuito, sin seguro de salud. La “Ley Pulpín” no promovía la creación de una modalidad formativa, simplemente buscaba la creación de un régimen laboral especial para jóvenes.

Lo que se tendría que hacer, explica Mauricio Matos, en lugar de continuar impulsando este proyecto, es fortalecer la Ley ya existente, haciendo mayor difusión de los derechos y beneficios tanto del aprendizaje y las practica profesional, pre profesional, pasantías y capacitación laboral juvenil, sin hacer distinción entre estudiantes de carreras técnicas o universitarias.