“Los valores son una ventaja competitiva y una necesidad del mercado”

“Los valores son una ventaja competitiva y una necesidad del mercado”

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Juan Pablo de la Guerra, gerente de Educación y Deporte de la Municipalidad de Lima y antiguo alumno de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), explica cómo la formación integral y humanística permite hacer más transparente la labor de Estado.

Hace un mes Juan Pablo de la Guerra de Urioste empezó a ir en bicicleta eléctrica a la oficina. Esta decisión no sólo le ahorra la mitad del tiempo de trayecto, sino también le ha permitido ser un funcionario público más atento a las necesidades cotidianas de los ciudadanos. Ahora todos los días, mientras pedalea hacia la sede de la Gerencia de Educación y Deporte de la Municipalidad de Lima, despacho que dirige desde inicios de año, toma contacto con los problemas de la ciudad y piensa en cómo solucionarlos desde la gestión pública. “A veces, dentro de un carro vives como en una burbuja”, dice.

La formación humanística que también recibió durante sus años en la UCSP le permite que esta búsqueda de la eficacia no se desligue de la transparencia y honestidad.
La formación humanística que también recibió durante sus años en la UCSP le permite que esta búsqueda de la eficacia no se desligue de la transparencia y honestidad.

Debido a su formación como administrador de negocios en la Universidad Católica San Pablo (UCSP) de Arequipa entiende que su labor como gerente debe ser buscar soluciones para que los proyectos e iniciativas lleguen a buen puerto y no terminen empantanados en medio de la burocracia. En estos meses en el cargo, ha intentado introducir la eficiencia del sector privado a la gestión pública para acortar y simplificar los procesos.

El reto de Juan Pablo hoy es lograr que los vecinos se integren con la ciudad. A través de la promoción de la lectura, las charlas de valores en colegios y el fomento de actividades deportivas él busca que las personas encuentren un espacio de calma y tranquilidad. “La ciudad se ha vuelto un espacio hostil. Nuestro objetivo es que Lima sea una casa para las personas, un lugar acogedor donde puedan vivir feliz”, explica. Para lograr esta meta está convencido de que debe cambiarse el chip de la gestión pública, desde una visión más humana, y hacer más eficientes los procesos.

La formación humanística que también recibió durante sus años en la UCSP le permite que esta búsqueda de la eficacia no se desligue de la transparencia y honestidad. “En la gestión pública necesitamos personas íntegras y formadas en valores. Todos esos candados que se han puesto suponen que quienes trabajan en el estado no son honestas, cuando debería ser lo contrario”, precisa.

Como administrador de empresas en la Universidad Católica San Pablo (UCSP) de Arequipa entiende que su labor como gerente debe ser buscar soluciones para que los proyectos e iniciativas lleguen a buen puerto
Como administrador de empresas en la Universidad Católica San Pablo (UCSP) de Arequipa entiende que su labor como gerente debe ser buscar soluciones para que los proyectos e iniciativas lleguen a buen puerto

Los conocimientos adquiridos en los cursos de formación general y de humanidades son los que hasta ahora perduran en Juan Pablo y le permiten enfocar su profesión desde una mirada integral y en beneficio de la sociedad. Él recuerda que cuando estaba en la universidad muchos de sus compañeros se quejaban de estas materias porque las consideraban “cursos de relleno” que no tenían una aplicación práctica, a diferencia de la enseñanza técnica. “Hoy – dice Juan Pablo – esas técnicas han evolucionado y mucho de lo que aprendimos se desfasa con el tiempo. En cambio, los cursos de humanidades se quedan en tu cabeza y puedes aplicarlos en el ámbito laboral, social y familiar”.

En un contexto en donde varias empresas están vinculadas a casos de corrupción, los valores son una ventaja competitiva y una necesidad del mercado. Por ello, en la tesis doctoral que está preparando, Juan Pablo propone que las universidades enseñen humanidades para formar integralmente a los profesionales. Según explica, una persona con una base humanística tiene más posibilidades de desarrollarse como un gerente o gestor que pueda satisfacer la necesidad de transparencia y honestidad del sector público y privado.

Dentro de estas coordenadas, Juan Pablo se ha propuesto tres retos al finalizar esta gestión municipal. El primero: atender directamente a las 11 mil unidades educativas de Lima Metropolitana. Aunque la comuna capitalina no tiene competencias en materia educativa (estas le corresponden al Ministerio de Educación), puede contribuir con estrategias de prevención de consumo de drogas, violencia familiar y talleres de formación ciudadana. En segundo lugar, buscará masificar la práctica del deporte en los jóvenes y adultos para que se alejen de la delincuencia y los vicios.

Y, en tercer lugar, proyecta la creación de espacios de atención al ciudadano, en donde los vecinos encuentren en un solo lugar todos los servicios sociales, culturales, educativos y deportivos que tiene a su cargo la municipalidad. De este modo, habrá un contacto más directo con los ciudadanos para atender sus necesidades con un mismo rostro. Esta idea requerirá la articulación con otras gerencias, pero Juan Pablo tiene claro que sus habilidades en gestión pueden contribuir a lograr este objetivo que ayudará a mejorar la calidad de vida de las personas. De este modo, espera seguir avanzando en los proyectos, pedaleando con fuerza para hacer de Lima una ciudad más amigable para todos.