Todos queremos que los niños puedan crecer y prepararse para la vida siendo emocionalmente estables, teniendo buena autoestima y confianza en sí mismos, pero, ¿cómo lograr la obediencia por amor y respeto y no por temor?  Pues con una educación sin gritos ni castigos, es decir, con una educación basada en el respeto. Por: Prof. Mónica Sánchez Sanssoni.

Ser papá es convertirse en héroe sin ser especial, en una fortaleza sin ser fuerte, en un signo del amor de Dios desde la propia pequeñez

Hace más de un cuarto de siglo, un hombre joven conoció a una mujer unos años menor que él. La atracción fue inmediata, cayeron uno en brazos del otro, con mucha urgencia y sin mayor reflexión