En la rutina también hay, por lo tanto, libertad. Si creemos que nuestra vida es tediosa, lo aburrido no es, en el fondo, la vida misma, sino nuestra actitud respecto de ella. Lo cansador no es lo que hacemos cotidianamente casi sin variaciones, sino el hecho de olvidarnos que esas repeticiones tienen un significado.

Cuando se discute acerca de la despenalización del aborto, hay un argumento que se emplea con bastante frecuencia. Se trata de la idea del cuerpo como una posesión individual, expresada en la consigna “mi cuerpo, mi derecho”. Esto implicaría la legitimidad de un pretendido derecho a disponer de él a nuestro arbitrio. Por: Prof. Jorge Martínez.

Con el estudio de las Humanidades, algo nos mueve a hacernos algunas preguntas. Ciertamente, nadie negaría la importancia de algo que nos convoca desde lo más íntimo, en tanto seres humanos. Por: Prof. Jorge Martínez.

“Conócete a ti mismo”, es el aforismo que estaba escrito en el pórtico del templo de Apolo en Delfos. La frase ha sido atribuida a varios sabios antiguos, entre ellos, Sócrates. En uno de los diálogos platónicos, Sócrates aconseja a su joven amigo, Alcibíades (que desea ingresar a la actividad política), que medite en esa inscripción délfica

Leído en las redes: “Instagram te hace creer que eres fotógrafo, Twitter que eres sabio y Facebook…que tienes amigos”. Más allá de la ingeniosa ocurrencia, la pandemia que estamos transitando ha robustecido en proporciones inconmensurables la importancia de las redes sociales. Resulta difícil pensar en algún lugar público que no ofrezca a sus usuarios la posibilidad de “conectarse”. Por: Prof.

No todas las culturas valen lo mismo y no debemos temer juzgarlas, incluso la nuestra, que también muestra peligrosas fisuras en el respeto a la vida, especialmente de los más débiles. No nos asiste el derecho de escandalizarnos por los sacrificios humanos, o por la práctica de la mutilación genital femenina, cuando nosotros aprobamos por la vía legal el aborto

Supongamos que una persona, el Sr. A., hace una caminata a buen paso alrededor de un lago. Supongamos ahora que otra persona, el Sr. B., encerrado en una habitación, arroja un pañuelo al piso, lo recoge y repite esta extraña operación cien veces, argumentando que es exactamente lo mismo que hace el Sr. A. porque el cálculo matemático de calorías

Desde que la política se transformó en una profesión, es decir, en una manera de ganarse la vida era de esperar que su misión sufriera una transformación radical. Los nuevos profesionales podían acceder a un nivel de vida impensable si hubiesen tenido que ganársela en otros oficios, especialmente porque los módicos talentos exigidos para el quehacer político les hubieran hecho