El crisis ha desnudado la capacidad y la mediocridad de distintos líderes políticos. Algunos países han sido afortunados y, otros no tanto. Una más de las lecciones que debemos aprender es que si queremos seguir viviendo en la democracia debemos mejorar mucho en nuestra capacidad para elegir a nuestros gobernantes.

Sostener, sin más, como análisis que este Congreso representa al verdadero Perú, no es una valoración propiamente política de la elección, sino una más bien de tipo sociológico o descriptiva y hasta cierto punto tautológica, y por lo tanto, insuficiente.

Ser muy confesional, declaradamente de una religión, quitaría votos a los candidatos. Sin embargo, el FREPAP ha demostrado que no, que su confesionalidad es eficaz porque son, ahora, una fuerza política bastante numerosa en el nuevo Congreso, que no tiene amplias mayorías como el anterior.