Debemos recordar que esta crisis nos exige colaboración y solidaridad. Cuidar el acceso es proteger a nuestra naciente sociedad digital que permita el teletrabajo, teleducación, telesalud, telegobierno y futuras aplicaciones y usos ya previstos de los cuales todos nos beneficiaríamos.

Las telecomunicaciones y las redes eran una parte más de nuestras rutinas, pero hoy en día cobran vital importancia para la continuidad de las organizaciones, de los países e incluso la salud física y mental de la población en general.

El aislamiento social obligatorio dictado por el Gobierno para frenar los casos de coronavirus implica que muchas de nuestras actividades como el trabajo o la educación, se realicen de manera remota gracias a las telecomunicaciones. Ante el aumento del consumo, la calidad de las comunicaciones puede verse afectada.

Estamos en una nueva era, en la que el número de dispositivos conectados a Internet triplica la población mundial. Para entender este fenómeno de la hiperconectividad, es necesario comprender las piezas clave de las telecomunicaciones modernas.

Integrantes del Departamento de Ingeniería Electrónica y de Telecomunicaciones vienen desarrollando el primer dispositivo que permitirá la detección de cáncer de mama a través de ondas electromagnéticas